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lunes, 18 de agosto de 2008

Los incentivos no sólo alcanzan a los dependientes...

El hilo se corta por lo más delgado...pareciese ser la premisa de las noticias que han salido a la luz en estos dias sobre los incentivos en las Farmacias de Cadena. La verdad de fondo es que el sistema entero de comercialización y margen, se basa en estás prácticas, en donde el cumplimiento de metas y concursos alcanzan no tan sólo a auxiliares o dependientes de farmacia sino que también a los Químicos-Farmacéuticos y supervisores de éstos. Un sistema en donde el uso irracional de medicamentos como sustento de las utilidades comerciales comienza a ser cuestionado.


Un tema incómodo para muchos, que quizas preferiríamos callar en pos de una mal entendida "defensa de la profesión". Pero no podemos crucificar a los dependientes de farmacias por ser los principales partícipes finales de un sistema de comisiones en la farmacia de cadenas que ha dado lugar a muchas prácticas reñidas con la ética profesional.

Sobretodo cuando aquellos incentivos también alcanzan y en mayor magnitud a los "Jefes de Local", los Químicos Farmacéuticos...

Si alguien preguntase cual es el tema de fondo en este asunto, respondería que no son ni los incentivos a dependientes ni Químicos-Farmacéuticos, sino que como las políticas comerciales basadas en el uso irracional de medicamentos se han transformado en el sustento del crecimiento y fortalecimiento del sistema de farmacias de cadena en Chile.

Lo anterior, porque los incentivos comienzan desde que los laboratorios deben pagar por tener una ubicación física preferencial en las farmacias, cuando pagan comisiones preferenciales por la venta y alcance de metas en sus productos entre otras prácticas. Asi se incia una escalada, en donde desde el nivel gerencial de las Cadenas se exige y promueve a todo el personal de farmacias -incluyendo a los Farmacéuticos y auxiliares- cumplir con metas mensuales y promociones a cambio de mejoras salariales.

Las comisiones y la participación de la venta total de los locales no son algo negativo por naturaleza, pueden ser herramientas útiles para el desarrollo de empresas relacionadas con la venta por lo que no debemos caer en el error de "satanizarlas". Sin embargo, cuando llegan a ser el 80% del sueldo de un trabajador o son usadas a tal extremo de dar lugar a prácticas como la negación de genéricos o el cambio indiscriminado de recetas médicas vale la pena reconsiderar su orientación a nivel general.

Hoy en día la situación es grave, debido a que muchos Farmacéuticos son valorados en este esquema según su "habilidad profesional" para obtener los mejores márgenes, siendo ellos, muchas veces, los principales promotores sobre su "fuerza de venta" (dependientes) de las metas a alcanzar y aumentar la "velocidad de rotación" de los medicamentos estratégicos. Muchas veces, el Farmacéutico ha de callar y omitir su opinión sobre muchísimas prácticas poco éticas e incluso ilegales como las que denuncia el Colegio Médico.

Debemos enfrentar esta situación con altura de miras, no podemos crucificar a dependientes ni a farmacéuticos por prácticas que a fin de cuenta mejoran los irrisorios sueldos base que ambos reciben. Sino que se deben enfocar los esfuerzos a buscar el equilibrio adecuado entre la recompensa justa al esfuerzo del trabajador (comisiones) y el límite del uso irracional de medicamentos.

En otro escenario, en un marco de funcionamiento en donde todo esta permitido y en donde las multas y la fiscalización son mínimas ¿Cómo puede sobrevivir un empresario de cadena?.

Me pregunto esto porque si hipotéticamente una cadena de farmacia decidiese actuar éticamente y no sustentar sus utilidades en el uso irracional de medicamentos, en el esquema actual quizas correría el riesgo de quebrar. Lo anterior, porque en esta selva desregulada, si una cadena tomara esa decisión lo más probable es que sería aplastada economicamente por otra que decidiera si hacerlo. Por tanto el problema radica en un escenario poco desregulado y poco fiscalizado en donde la autoregulación del mercado esta haciendo estragos y no permite virar atrás.

Estamos frente a un escenario complejo en donde son múltiples los factores que influyen para que nos encontremos en esta situación y en donde hace falta crear instancias de diálogo entre los diferentes actores (Estado, Organizaciones de Farmacéuticos, Auxiliares, Cadenas)para realmente trabajar en la busqueda de un sistema más humanizado, ético y con mayor información para la población.





Colegio Médico: Dependientes de Farmacias incurren en ejercicio ilegal de la profesión.

El presidente del Colegio Médico Dr. Pablo Rodríguez, acompañado por la vicepresidenta del Colegio de Químico Farmacéuticos Dra. Q.F. Soledad Velásquez y por el senador Guido Girardi, llamaron a fiscalizar y a terminar con los incentivos económicos a los vendedores para sustituir medicamentos.


El Colegio Médico y el Colegio Químico Farmacéutico se sumaron a la denuncia hecha ayer por el Diario El Mercurio que detalló los incentivos que reciben los vendedores de las farmacias por ofrecer a los clientes medicamentos de ciertos laboratorios o de elaboración propia, violando, con el objetivo de incrementar sus ingresos, la prohibición de sustituir los medicamentos.

“Hacemos un llamado como Colegio Médico a la autoridad para que exija el respeto de las normas. En el código sanitario se establece que quienes deben prescribir los medicamentos son sólo los doctores, la receta médica no es modificable por alguien ajeno a la profesión; el que así lo hace esta incurriendo en ejercicio ilegal de la profesión”, señaló el presidente de la Orden.

Agregó, además, que esto significa un riesgo del punto de vista sanitario, puesto que no se cumplen los tratamientos y en muchos casos no se entregan las dosis correctas que recetó el médico: “No sólo se cambian medicamentos similares, sino que, a veces, se sustituyen por otros muy diferentes y por dosis distintas, generando nuevos problemas a la salud y poniendo claramente en riesgo a la población”.

Los vendedores de las farmacias son pésimamente remunerados y, para ganar un mejor sueldo, deben intentar que los clientes se lleven aquellos medicamentos por los que se ganan una mayor comisión y que son de mayor precio que los genéricos. “La situación es gravísima, este país desde 1967 se ha prestigiado por tener un formulario nacional de medicamentos de bajo costo, dentro de los más bajos en el mundo, un beneficio que está en riesgo de desaparecer con este tipo de prácticas”, agregó el Dr. Rodríguez.

Por su parte, la vicepresidenta del Colegio de Químico Farmacéuticos, Dra. Q.F. Soledad Velásquez manifestó su preocupación por la situación que quedó al descubierto en esta investigación periodística: “Estamos en contra de los incentivos y exigimos al Ministerio de Salud una mayor fiscalización. Además, solicitamos a la comunidad que exija y consulte al farmacéutico ante cualquier duda, no puede haber cambio de medicamento por otro profesional y nosotros creemos que la receta médica no puede vulnerarse”.

El senador Guido Girardi señaló que esta situación se suma a la denuncia en la fiscalía económica por la supuesta colusión en los precios de las cadenas farmacéuticas, y a la denuncia en Tribunales por falta de información para los consumidores, al no tener las listas de precios a la vista de los clientes.

“Es un negocio vergonzoso cambiar la receta a los pacientes porque unos medicamentos resultan más rentables que otros. Aquí se está violando una disposición porque cuando el ISP da un registro, no se autoriza su intercambiabilidad” señaló el senador.

El Dr. Girardi agregó, además, que la responsabilidad de esta ilegalidad no es de los vendedores “Están obligados a violar la ley porque sino se quedan sólo con el sueldo base, por eso incurren en este ejercicio ilegal de la profesión y cambian los medicamentos. Las grandes cadenas están incitando a sus dependientes al ejercicio ilegal de la profesión, para poder obtener un sueldo decentes en base a estas comisiones”.

Por último, los Dres. Rodríguez y Girardi agregaron que también se debe terminar con la entrega y manipulación de la información de los clientes de las farmacias. Cada vez que una persona entrega el RUT en una farmacia, está corriendo el riesgo de que se devele información privada de los remedios que consume y qué médicos se los receta; datos que pueden ser utilizados en estrategias de marketing e incluso enviados a aseguradoras e Isapres para que tengan mayor conocimiento de sus clientes, lo que afecta gravemente el derecho a la confidencialidad de la información que tiene los pacientes.

Fuente: www.colegiomedico.cl

domingo, 10 de agosto de 2008

Respuesta de La Farmacia Chilena a ASILFA.

Deseamos compartir con nuestros lectores, la respuesta envíada a ASILFA, sobre la misiva recibida por La Farmacia Chilena de parte de esta Agrupación de Industriales de Laboratorios Farmacéuticos Nacionales. La misiva envíada por ASILFA a través de su vicepresidenta, critica el artículo públicado en nuestra página el lunes 4 de agosto en referencia al lobby de los medicamentos genéricos en la Cámara. También publicamos la carta de ASILFA como forma de exponer justamente su derecho a réplica.


Sra. María Angélica Sánchez
Vicepresidenta Ejecutiva
ASILFA

PRESENTE

Junto con saludarla, me gustaría hacer referencia a su carta enviada a nuestro medio el día 9 de agosto del presente.

Como debe ser de su conocimiento, la Organización mundial de la Salud (OMS) en el año 2005 publicó claras definiciones para establecer la calidad de los medicamentos y los conceptos de intercambiabilidad, producto genérico y la aplicación de las normas GMP.

Con respecto a la intercambiabilidad es preciso establecer que se considera a un medicamento como intercambiable cuando es un equivalente terapéutico, lo que se logra cuando un producto farmacéutico es equivalente farmacéutico y bioequivalente.

Por otra parte, el producto genérico se define como “Producto farmacéutico intercambiable con el Producto innovador, fabricado sin licencia de la Compañía innovadora, después que expira la patente” . De modo destacado, el mismo documento de la OMS llama a no confundir esta clasificación con los nombres genéricos de los ingredientes farmacéuticos activos.

Si se toman estos dos conceptos de modo riguroso, se tiene que concluir que en Chile no existen medicamentos genéricos intercambiables y como reafirmación, tampoco son reconocidos en la legislación chilena como tales. De hecho, la legislación chilena en relación a intercambiabilidad habla de medicamentos multifuentes y en el caso que usted menciona, de ninguna manera se los considera como genéricos intercambiables, sino que solo se establece su intercambiabilidad según los criterios definidos por el Dr. Gordon Amidon en el sistema de clasificación biofarmacéutica.

Por otro lado, la OMS es enfática en señalar la importancia de las normas de Buenas Prácticas de Manufactura (GMP) como un elemento para asegurar “conformidad continua” de los procesos manufactureros, pero en ningún momento como un elemento definidor de la calidad del producto como tal. Precisamente, la OMS establece que es la biodisponibilidad el elemento trascendental en la definición de la calidad de un producto farmacéutico.

Quisiera aclararle que el objetivo del artículo publicado en La Farmacia Chilena.cl y del cual Ud., hace mención, es invitar al debate e informar de las actividades de los diversos actores que en estos momentos se ven involucrados, con la intención de contribuir a una discusión transparente y constructiva de los temas farmacéuticos que consideramos no son monopolio de asociaciones específicas.

El equipo profesional de La Farmacia Chilena.cl considera que el ejercer los derechos de todo ciudadano libre para pensar y debatir constituye bajo ninguna forma “faltas de respeto”. No es nuestra finalidad atacar a las personas sino que apuntamos a poner a disposición de la opinión pública y profesional temas que consideramos relevantes a través de nuestro blog.

En lo personal, me llama poderosamente la atención que usted como dirigente gremial considere de forma tan negativa nuestras acciones encaminadas a buscar el bien común.

Le manifiesto que nos alegramos sinceramente que ASILFA sea una fuente de trabajo para muchos Químicos Farmacéuticos y además un lugar para prácticas profesionales, pero sepa usted que de ningún modo ese hecho nos prohíbe opinar sobre sus planteamientos públicos e ideas ya que somos seres pensantes que vivimos en un régimen democrático.

Por último, permítame señalarle que el artículo en ningún momento la identifica a usted como asistente al Congreso, sino que solamente como una de las principales figuras encargadas del lobby de su organización, identificación que esperamos Ud., no interprete con connotaciones negativas.

Sin otro particular, se despide atentamente


Editor General
La Farmacia Chilena


Santiago, 08 de Agosto de 2008
VE175/2008

Señor
Editor
La Farmacia Chilena
Presente

De acuerdo a la publicación realizada el 4 de agosto en su medio, quisiéramos señalar lo siguiente.
En primer lugar y de modo aclaratorio, ASILFA es la Asociación Industrial de Laboratorios Farmacéuticos, de manufactura local. Asimismo precisar que en Chile si existen los Genéricos por definición de la Organización Mundial de la Salud. De no existir, entonces ¿como se llamarían los medicamentos genéricos inyectables y líquidos que por su forma farmacéutica no requieren estudios de BE?

Por otra parte clarificar que la BE no es sinónimo de calidad, si no que un indicador más de ella, por lo tanto si no cuentan primero como base las GMP, no tiene sentido practicar la BE, pues no hay reproducibilidad en los procesos.

En segundo lugar, aclarar nuestra presencia en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados. Nuestra participación, así como la del Colegio Médico y el Instituto de Salud Pública, ha tenido como objetivo dar a conocer la importancia de la calidad de los medicamentos. Esta reunión fue muy bien recibida por los integrantes de la Comisión, ya que actualmente existe mucho desconocimiento sobre el tema, por lo que agradecieron nuestra valiosa contribución.

Es por ello que nos parece una falta de respeto que se hable con tanta liviandad sobre una entidad que da empleo a muchos de nuestros colegas, que permite a los estudiantes realizar prácticas profesionales y que contribuye al acceso de la población a medicamentos de calidad y precios accesibles.

ASILFA está totalmente de acuerdo que en Chile exista Bioequivalencia (BE). Sin embargo, para que ello sea posible, es primordial que nuestra autoridad sanitaria exija y garantice el cumplimiento de las Buenas Prácticas de Manufactura (GMP) a todos los laboratorios, tanto a los de fabricación local como a los importadores, donde estos últimos, en muchas oportunidades, los criterios de fiscalización no son reconocidos internacionalmente.

Lo anterior no significa que queramos “aplazar la implementación de los planes de Bioequivalencia”, sino priorizar en lo fundamental, que es el tema de la calidad. Asimismo, contar con centros certificados que tengan la capacidad suficiente para realizar los estudios en nuestro país, de acuerdo a los requerimientos solicitados. Más aún, nuestra industria hace años que realiza estudios de BE, tanto en Chile como en el extranjero, como requisito en los países de destino de exportación y también como una forma de complementar la calidad necesaria.

La implementación de la BE es un importante paso que pone a Chile más cerca del cumplimiento de estándares internacionales y que abre la posibilidad de entrar en mercados de regulaciones más exigentes en el ámbito sanitario.

Agradeceremos que en adelante tengan más cuidado y precisión en la información y comentarios con respecto a nuestra Asociación y a la Industria Farmacéutica local.

Para esclarecer, yo no asistí a la mencionada Comisión, pues me encontraba en Concepción precisamente debatiendo sobre este importante tema de la BE y como avanzar en ella en el marco de un proyecto CORFO de la Universidad de esa cuidad.

Sin otro particular, se despide atentamente,

María Angélica Sánchez
Vicepresidenta Ejecutiva


miércoles, 6 de agosto de 2008

Fuertes alzas en precios de medicamentos; antihipertensivos aumentan en un 51%. Derribando el mito de los precios bajos.

Durante el ultimo mes de Julio el alza de los medicamentos ha sido importante, mostrando una variación de hasta un 51% como lo fue en el caso de los antihipertensivos.

Si analizamos el acceso de la gente común a medicamentos en donde los mal denominados "genéricos" cada día billan más por su ausencia, está comenzando a perder vigencia la afirmación de productores que nos tienen acostumbrados a escuchar que Chile es el país con precio promedio más bajo en America Latina.

En la práctica, la realidad para muchos consumidores y pacientes es muy diferente.

Antihipertensivos, antibióticos y antidepresivos son los medicamentos que han registrado las mayores alzas en el ultimo tiempo como lo informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE)al revelar las cifras del Índice de Precios al Consumidor IPC.



Alzas de gran impacto en el bolsillo de los pacientes, sobre todo si analizamos que la hipetensión que es la enfermedad crónica de mayor prevalencia en la población Chilena (Minsal 2008) seguida en un cuarto lugar por la depresión, enfermedad en donde se ha llegado a estimar por la OPS que serían cerca de 800 mil los chilenos afectados por esta patología.

En Chile a diferencia de otros países del mundo, no existe un sistema de bandas de precios para medicamentos, ni tampoco algún agente estatal con injerencia en el tema, debido a la concepción de que es materia del mercado regular los precios de los medicamentos como cualquier otra mercancia.

Quizás nos pueda sonar normal el concepto anterior pero analizaremos dos datos para ver el real impacto que puede tener para un paciente las alzas en este bien social fundamental para la recuperación de la Salud ; el medicamento.

En Chile, según las últimas cifras del Ministerio de Salud de indicadores sanitarios, se puede observar que la hipertensión, como mencionamos antes, es la enfermedad de mayor prevalencia en nuestro país. Asimismo, se obvserva que según grupo de edad, el grupo de 75 años o más es aquél que tiene la mayor prevalencia de la enfermedad (mas de un 44% de hipertensos).



Ahora bien, si sumamos a lo anterior las cifras que publicó la OIT (Organización internacional del trabajo) las pensiones asistenciales recibidas por este grupo de Chilenos en promedio alcanzaban los $41.000 pesos el año 2005 y ahora con la nueva reforma recién en julio de 2009 alcanzarán los 75 mil pesos.

Como podrán ver, el impacto del alza de medicamentos antihipertensivos para este grupo es verdaderamente importante. Y claramente el que los adultos mayores deban cambiar de medicamento o simplemente dejar de comprarlo por razones económicas, no es algo que se puede dejar tan libremente al mercado...

¿EN LA PRÁCTICA, LOS CONSUMIDORES Y PACIENTES USUARIOS DE MEDICAMENTOS GOZAN DE LOS PRECIOS DE MEDICAMENTOS MÁS BAJOS QUE ASEGURAN LOS LABORATORIOS FARMACÉUTICOS CHILENOS Y LOS QUE PROMOCIONAN LAS CADENAS DE FARMACIA?

DERRIBANDO EL MITO DE LOS PRECIOS BAJOS


Las Asociaciones de Laboratorios Farmacéuticos siempre que se habla de medicamentos se vanaglorian de los bajos precios que tiene nuestro país en esta materia. Sin embargo el indicador es engañoso, ya que se realiza con el precio promedio de medicamentos en el cual se consideran los medicamentos mal denominados "genéricos".

Por que digo engañoso, principalmente por que ya es vox populi que la gente tiene un acceso muy limitado a ellos, debido a la negación sistemática que se realiza en las farmacias de nuestro país, de este grupo de medicamentos, que debido al escazo margen que producen por su bajo precio, no son comercialmente atractivos ni poseen comisiones para los trabajadores de las farmacias. Ya es una práctica demasiado arraigada que incluso ha salido en numerosos reportajes de televisión este año, práctica que hoy nadie puede negar ni esconder.

Por tanto, si realmente consideramos para fijar el precio promedio de los medicamentos a aquellos que realmente tienen acceso las personas a través de las farmacias , es decir similares e innovadores la situación realmente cambia radicalmente.

Tomando de base las cifras del IMS Health (Intercontinental Marketing Services), si consideramos lo anterior, el precio promedio de medicamentos se eleva considerablemente llegando a uno de los precios más altos de latinoamérica.



¿Dónde quedó entonces el paraíso defendido por las asociaciones de laboratorios farmacéuticos productores de genéricos?.

Podriamos pensar que la negación de genéricos en las farmacias es algo que los afecta de forma importante. Sin embargo no es asi, porque las mayores ventas de genéricos la realizan al Estado (su principal comprador, por los precios bajos) por lo que la venta a público a través de farmacias no es algo que les afecte mayormente ya que para ese sector dirigen principalmente sus similares que tiene precios de venta radicalmente mayores a los primeros....

Un tema que da para mucho debate, pero que tiene un impacto directo en la economía de muchos sectores vulnerables de nuestra sociedad en donde los medicamentos pueden hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

lunes, 4 de agosto de 2008

El lobby de los mal llamados "genéricos" a la Cámara. La bioequivalencia que Chile necesita.

Desde hace un tiempo ya, y luego del vergonzoso cierre de bestpharma que los mal llamados "genéricos" están en tela de juicio. Actualmente el poder legislativo se encuentra recabando información sobre los medicamentos "genéricos" y la bioequivalencia, sin embargo su actividad también esta siendo sujeta a un importante lobby por parte de la asociación de industriales de laboratorios farmacéuticos nacionales, ASILFA. ¿Pasará la industria los requisitos para la certificación de calidad y la bioequivalencia?.¿El estado está en posición de asegurar que los medicamentos que se entregan en consultorios (en su mayoria los mal llamados "genéricos") son verdaderamente buenos medicamentos?.


Actualmente en Chile, no existen los genéricos intercambiables o mejor dicho, una persona común no tiene como discriminar entre la calidad de diversos grupos de medicamentos.

Por otra parte, en pos de comisiones y otros incentivos, el cambio de receta en las farmacias es una práctica habitual y muchas veces solicitado por las mismas personas frente a sus limitaciones adquisitivas. Pero, uno de los problemas asociados a esta práctica es que en nuestro país no todos los medicamentos que declaran "tener lo mismo" son sínonimo de intercambiabilidad ya que no está probado científicamente a través de la bioequivalencia. (Para mayor información ver artículo sobre biodisponibilidad)

Hoy en día, la comisión de Salud de la Cámara de diputados se encuentra recabando antecedentes respecto a los medicamentos bioequivalentes (como declara en su sitio web), tema importante para muchas patologías como el cancer u otras enfermedades catastróficas, en donde la calidad del medicamento, su biodisponibilidad y bioequivalencia puede hacer la diferencia entre sanar y empeorar, vivir o morir.

El Estado de Chile es uno de los principales compradores de "genéricos" (mal llamados así ya que en estricto rigor en Chile no existen) que son generalmente medicamentos similares sin marca, En Francia y en España, al igual que O.M.S. y O.P.S., se define Especialidad Farmacéutica Genérica como “la especialidad con la misma forma farmacéutica e igual composición cualitativa y cuantitativa en sustancias medicinales que otra especialidad de referencia debiendo demostrar la equivalencia terapéutica con la especialidad de referencia mediante los correspondientes estudios de bioequivalencia." Partiendo de esta base, en Chile no existen medicamentos genéricos.

Por otro lado, en paises en donde prima el concepto de patentes como en Estados Unidos, además de estas cualidades anteriores se consideran a los genéricos como a aquellos medicamentos que entran al mercado despúes del vencimiento de la patente de un medicamento innovador.

¿QUE IMPORTANCIA TIENE LA DISCUSIÓN EN EL CONGRESO?.

Principalmente la importancia radica en que muchos parlamentarios buscan definir la bioequivalencia como una herramienta para "certificar" que los medicamentos a que actualmente está accediendo un gran porcentaje de la población a través de la Red Pública Asistencial, cumplen realmente con ser efectivos como medicamentos.

Lo anterior, debido a los numerosos cuestionamientos sobre la verdadera calidad de ellos y la cuestión ética sobre que finalmente, los sectores más vulnerables de nuestra población podrían estar accediendo a medicamentos de menor calidad.

Específicamente, el caso Bestpharma , en donde se constató que el Tamoxifeno (medicamento usado para tratar el cáncer de mama) no alcanzaba ni siquiera la concentración plasmática necesaria para ejercer su efecto terapéutico, caló hondo. ¿Cuántas mujeres habrán dejado de beneficiarse terapéuticamente a raíz de esta situación?¿Por que el Estado decidió tener como proveedor a un laboratorio de ese tipo y para medicamentos tan importantes sin siquiera preguntarse si eran equivalentes terapéuticos?...

Las voces comienzan a alzarse, y este es el principio. Sin embargo existe un dilema muy real que hay que enfrentar, tomando en cuenta el bajo porcentaje en relación al PIB (producto interno bruto) que invierte Chile en Salud actualmente(Uno de los más bajo de Ámerica, cercano al 1,5%).

Debiendo entonces, tomar una posición:

- Se debe prorizar la cobertura más que la calidad de los medicamentos. "El Estado compra barato, medicamentos quizás un poco menos eficaces pero alcanza para todos".(posición actual)

- Cobertura y Calidad. El Estado aumenta su gasto en Salud y accede a más y mejores medicamentos en donde lo primordial es la bioequivalencia (posición ideal). Si Chile volviese al porcentaje de PIB invertido en salud de antes del año 1973 (aprox 2,5%)podría ser implementado.

EL LOBBY DE LA INDUSTRIA NACIONAL

Hace años ya, la industria nacional, principal proveedora de "genéricos" (similares sin marca) viene intensificando un fuerte lobby para aplazar la implementación de los planes de bioequivalencia en el país.

Su carta principal es que lo que debe primar es la calidad a través de la certificación GMP (Good manufacturing practices), en vez de la bioequivalencia a través de estudios científicos. Alegan además un encarecimiento de los costos de producción, cesantía entre otros fantasmas.

Sin embargo, ¿de qué sirve tener buenas prácticas de manufactura (GMP) si no se asocia a la calidad la certeza que el medicamento cuenta con una eficacia demostrada?. Asegurar calidad de manufactura esta más relacionado con la certificación de los procesos industriales de producción, lo que por si sólo no asegura calidad terapéutica del medicamento (eficacia).

La semana pasada, la Asociación de Industriales de Laboratorios Farmacéuticos Nacionales, ASILFA, que tiene como figura principal a su vicepresidenta, María Angélica Sánchez, quien también es Secretaria del Colegio de Químicos Farmacéuticos de Chile A.G., concurrió al congreso a defender su postura frente a la bioequivalencia y a entregar "antecedentes", lo que es señal del intenso lobby de este sector productivo; que debe mirar con preocupación las nuevas aspiraciones en relación a calidad de medicamentos a través de la exigencia de bioequivalencia.

Sin cuestionar lo légitimos intereses de esta asociación, cabe preguntarse: ¿Qué se debe anteponer, los intereses de un sector productivo o el que la población cuente con medicamentos de probada eficacia?.

Una pregunta compleja porque también junto con bioequivalencia se debe asumir por parte del Estado un compromiso a invertir más en gasto de medicamentos, lo que primordialmente es una decisión política. Y obviamente los intereses de los industriales pesan.

Sinceramente creo que al menos se debería establecer la calidad de verdaderos genéricos intercambiables para por lo menos, las patologías AUGE, en donde su eficacia hace la diferencia para un ser humano y por último, sincerar el sistema para que las personas sepan que cuando optan al AUGE o sufren una enfermedad catastrófica estan accediendo a un tipo de medicamento que puede ser o no bioequivalente.

Una discusión que recien comienza, pero en donde debemos como profesionales "nivelar hacia arriba", por el bien de nuestros pacientes.

miércoles, 23 de julio de 2008

TVN emite crítico reportaje sobre cobros de cadenas para la ubicación de los medicamentos en el mesón.


Un crítico reportaje sobre el cobro que realizan las cadenas de farmacia a los laboratorios por concepto de ubicación de sus productos farmacéuticos en el mesón, realizo TVN. Estos cobros serían una de las causas del incremento de precio de los medicamentos lo que se traspasaría completamente a los pacientes.

Revisa el video aquí.




Sin embargo, hay un punto en el reportaje que llama mucho la atención y que se relaciona con la posible insinuación de uno de los entrevistados, sobre que da a entender que "sacar los medicamentos de Venta Directa fuera del mesón abarataría los costos", afirmación totalmente imprecisa ya que en las góndolas también se cobra por la ubicación de productos. ¿Simple coincidencia o equivocación?. Juzgue usted mismo. Sin considerar el problema sanitario que eso significaría.

También resaltan las declaraciones del presidente del Colegio Medico "En las Farmacias no hay Dios ni Ley."

Se aceptan opiniones en la sección comentarios...

martes, 22 de julio de 2008

"¿Por que debería colegiarme si el colegio no hace nada?"

Esta es quizás una de las afirmaciones más comunes que se le puede escuchar a muchos colegas de profesión, quienes en su mayoría se restan de la participación gremial."¿Por qué debería colegiarme?" es una pregunta frecuente. Actualmente las cifras no son alegres y dan cuenta de una baja proporción de farmacéuticos colegiados lo que en nada contribuye a contar con organizaciones gramiales potentes, representativas y que realmente nos representen.

Desde tiempos inmemoriales, el hombre ha sentido la necesidad de vivir en comunidad, está es quizás una de las carácterísticas más importantes que han permitido la permanencia del ser humano sobre este planeta. El asociarse y vivr en comunidad, han sido sinónimos de protección, progreso y éxito para el hombre.

Si llevamos este concepto a la sociedad actual y la analizamos, nos daremos cuenta que quienes progresan en la sociedad son precisamente aquellos grupos que son capaces a través de la construcción de redes comunes defender sus intereses y crear leyes y políticas acordes con los propios.

Las grandes empresas se fusionan, los paises se asocian en comunidades internacionales, los bancos se unen, los politicos se asocian en partidos y al parecer, quienes han logrado tener las estructuras más poderosas y funcionales han sido precisamente quienes están marcando el ritmo en cual sea la dimensión en la que se encuentren.

En nuestro gremio al parecer la cosa marcha al revés. Existen pocos medios de información farmacéutica, pocas agrupaciones profesionales que funcionen realmente, no tenemos políticos que sean farmacéuticos en el parlamento ni en ninguno de los puestos claves que son necesario poseer para realizar los grandes cambios necesarios en política de medicamentosy posicionar nuestros legítimos intereses.

No es extraño escuchar a muchos profesionales el decir: "¿Para qué me voy a colegiar, si el Colegio no hace nada?"..."El Colegio no tiene poder para cambiar nada" entre otras frases, pero , personalmente creo que el proceso debe ser anterior, es decir, preguntarse: "¿Cómo el colegio puede hacer algo, si es que yo no participo?, ¿Como a través de mi participación y cooperación ayudo para contar con un Colegio Profesional Poderoso?.

Quizás es esa la verdadera interrogante. El estado actual de precariedad y debilidad con que aparentemente funciona el Colegio Farmacéutico, no es más que la fiel representación de lo poco que hacen y están dispuestos a entregar los propios farmacéuticos. Es más, actualmente muchos profesionales sin importar su condición con respecto al Colegio, debiesen por lo menos preguntarse de cómo el Colegio ha logrado enfrentar esta situación actual sin siquiera contar con la ayuda de ¡¡¡La mayoría de los profesionales!!!

Todos queremos un Colegio Fuerte y Poderoso, que sea capaz de dictar la pauta en los temas farmacéuticos y que sea capaz de hablar de tu a tú con cualquier autoridad política por lo que signifique como agrupación gremial. Que monte campañas nacionales de información a la población, que aparezca en primera plana cada vez que se habla sobre medicamentos y que realmente pueda darse el lujo de ser independiente.

Por otro lado, queremos un Colegio participativo, que organice.. que convoque, que impulse diálogos, informe y constituya un verdadero movimiento social-profesional.

Pero... ¿Cómo pretendemos hacerlo, o simplemente debemos esperar que funcione solo?. Muchos profesionales en algunas ocasiones hemos cometido el error de pensar que las personas que componen el Colegio sólo por el hecho de estar ahi, deben ser como mandrake el mago y solucionar todo lo que se presenta, sin siquiera darnos cuenta que actualmente lo que se realiza es un milagro debido a sus escazos recursos humanos, tecnológicos y económicos en comparación con lo que aportan sus profesionales.

Y no me refiero tan sólo al tema económico, que obviamente es importante, sino que también al tema de la participación la cual es muy baja incluso en momentos de crisis como los que estamos viviendo.

Es necesario y oportuno, que el exigir un Colegio fuerte y participativo sea a través de la propia participación y ayuda de los profesionales, es decir, que la base profesional asuma como propia la tarea de convertir y fortalecer nuestra única organización gremial existente en el país. Participando, aportando ideas, planteando acuerdos y desacuerdos y por que no también mencionarlo aportando con su cuota respectiva.

No podemos pretender que el Colegio sea fuerte y poderoso, si es que no aportamos con nuestra participación activa, no podemos esperar que lance campañas nacionales si es que sufre para poder costear los costos fijos de una sede, no podemos esperar que sea independiente si es que para realizar evento inversiones tiene que solicitarlos a sectores privados, no podemos exigir que influya en política si tampoco tenemos representantes a ese nivel...


Ha llegado el momento de darnos cuenta y asumir que la única forma de protegernos y defender nuestros legítimos intereses profesionales y gremiales en la sociedad, frente a intereses políticos, de otros gremios, económicos entre otros, es contando con una organización que en verdad pueda hacerlo, que sea poderosa, lo más independiente posible y economicamente suficiente, pero que para eso el aporte que cada uno puede hacer es fundamental y decisivo.

Hay que empezar a aportar ahora ya, para que así el reflejo futuro de nuestra organización sea un reflejo de profesionales comprometidos, activos y cooperadores, que se han dado cuenta de que la única forma de sobrevivir y prosperar es agrupándose, defendiéndose cosa que nuestros antepasados descubrieron hace miles de años siendo este un principio básico de la vida.

¿Por que deberia Colegiarme entonces?

- Para construir una organización que me defienda y me represente con fuerza en la sociedad.
- Para construir una organización dependiente sólo de nuestros propios intereses y los de la población.
- Para que la organización pueda hacer cada día más y con eso beneficiarnos a nostros mismos.
- Para que no sean otros quienes tengan que defendernos o solucionar nuestros problemas.
- Para que perduremos, progresemos y no seamos elimnados del escenario político-social al más puro estilo darwiniano.
-Para que el dirigente se preocupe de lo suyo, no de como pagar la cuenta de algun servicio básico que lo cortan en cualquier momento.(metáfora)

Fin.

N del E: La afirmación del título solo hace alusión a algunas expresiones escuchadas en diálogos profesionales y precisamente el sentido de este este artículo es rebatirla, presentando que el cuestionamiento debe ser anterior y referente a las responsabilidades propias de cada profesional. No representa un sentir ni mucho menos es una afirmación de nuestro blog.

jueves, 17 de julio de 2008

Medicamentos: ¿Derecho o Mercancía?

El problema del costo de los medicamentos, de extrema urgencia para los países en vías de desarrollo, amenaza con afectar a todo el planeta en el transcurso de los próximos diez a veinte años. La concepción del medicamento como mera mercancía es incompatible con la promoción del derecho a la salud.
Por Germán Velásquez, Coordinador del Programa de Acción para los Medicamentos de la OMS (Ginebra).

El acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual referidos al Comercio de la OMC tiene entre sus efectos la globalización de los precios de los medicamentos, la ley de patentes y una situación en que millones de personas mueren por falta de medicamentos que les resultan inaccesibles. La concepción del medicamento como mera mercancía es incompatible con la promoción del derecho a la salud.

El problema del costo de los medicamentos, de extrema urgencia para los países en vías de desarrollo, amenaza con afectar a todo el planeta en el transcurso de los próximos diez a veinte años. Incluso los países industrializados, cuya población está habituada desde hace casi cincuenta años a acceder sistemática y gratuitamente a los medicamentos necesarios, podría ver reducirse este derecho como piel de zapa.

Costos y gastos

En efecto, ¿hasta qué punto los sistemas de salud de los países industrializados podrán seguir soportando el aumento del costo de reembolso ante la aparición, por ejemplo, de nuevos medicamentos contra las enfermedades cardiovasculares o el cáncer? Sin siquiera hablar de los tratamientos que se desarrollarán y se patentarán a partir de la investigación sobre el genoma humano -no obstante llevada a cabo gracias a fondos públicos [1]-, ni de las terapias vinculadas con el envejecimiento de la población.

En Estados Unidos, los programas públicos de asistencia a las personas mayores (Medicare) y a los pobres (Medicaid) estiman que el gasto nacional de salud pasará de 1,4 billones de dólares en 2001 a 2,8 billones de dólares en 2011 [2]. Durante el mismo período, el gasto en productos farmacéuticos deberá triplicarse, para alcanzar 414.000 millones de dólares en 2011. En consecuencia, las compañías privadas deberán optar entre reducir las prestaciones o aumentar las primas. Y crecerá el abismo entre los que podrán financiar su salud y los que sólo accederán a una cobertura médica reducida.

Numerosos países ya destinan a los medicamentos un porcentaje más elevado de sus gastos totales de salud que Estados Unidos, donde alcanza el 10 %, 17 % en Francia [3], 16% en Bélgica, 17% en Grecia y 12% en Alemania. La tendencia es la misma en el conjunto de los países ricos: por ejemplo, en Canadá los medicamentos representaban en 2000 el 15% del presupuesto de la salud, contra el 11,4 % diez años antes [4]. Y en Japón se observan las mismas curvas.

El sistema de patentes

Desde 1995, año del nacimiento de la Organización Mundial del Comercio (OMC), el precio de los medicamentos se globalizó, en particular bajo los efectos de los Adpic, un acuerdo comercial sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio. Sin embargo, pasaron tres años antes de que el sector de la salud “se despertara”. La OMS publicó entonces un informe que indica las posibles consecuencias de este acuerdo sobre el aspecto a los medicamentos [5]. A este trabajo y a las inquietudes expresadas por numerosos países en vías de desarrollo se añaden rápidamente las campañas de movilización llevadas a cabo, en particular, por Médicos sin Fronteras (MSF) y Oxfam.

En el año 2000, cuando 39 empresas farmacéuticas inician una demanda contra el gobierno de la República de Sudáfrica con el fin de oponerse a una ley sobre medicamentos inspirada en las recomendaciones de la OMS, la opinión pública se indigna. Después de una intensa campaña internacional de apoyo a la posición de Pretoria y de fuertes movilizaciones de la sociedad civil sudafricana -en particular a través de la Campaña para el Acceso a los Tratamientos (TAC) [6]-, el tema hace finalmente irrupción en la OMC el 20 de junio de 2001, por iniciativa de un grupo de países africanos. Siguen largos debates que en noviembre de 2001 culminan en la Declaración de Doha, por la cual los miembros de la OMC afirman: el acuerdo sobre los Adpic “puede y debe interpretarse e implementarse de manera tal que apoye el derecho de los miembros de la OMC a proteger la salud pública y, en especial, a promover el acceso de todos a los medicamentos”. ¡Frase tan evidente que hasta un niño en edad de razonar hubiera podido formularla !

La lógica del sistema -si se puede llamar lógica a este círculo sin salida- considera que la generalización del sistema de patentes (de una duración mínima de veinte años) impuesta por el acuerdo sobre los ADPIC es indispensable para permitir que las empresas farmacéuticas privadas sigan investigando.

El argumento es el siguiente: la investigación cuesta cara, pero será financiada por las patentes que, al garantizar a las empresas farmacéuticas un monopolio, les permite mantener precios elevados.

Situación absurda

Ahora bien, estos precios impiden que la mayoría de las personas que necesitan estos nuevos productos puedan procurárselos.

Si bien hay que preservar la investigación y el desarrollo de nuevos medicamentos, también es esencial que éstos puedan salvar vidas a partir del momento de su descubrimiento y no veinte años después… excepto que se perpetúe la absurda situación actual, en la cual millones de personas mueren por falta de medicamentos, que sin embargo existen y que la sociedad podría poner al alcance de todos.

Epidemias

En gran parte en manos del sector privado, la investigación y el desarrollo de nuevos tratamientos dependen del mercado potencial del producto, y no de las necesidades de salud de las poblaciones con menos recursos.

En el transcurso de estos últimos veinte años, puede decirse que no se investigaron epidemias que afectan a millones de personas en los países en vías de desarrollo, como la enfermedad de Chagas, la leishmaniosis, la esquisiotosomiasis e incluso la enfermedad del sueño...

Aunque parecía que el anunciado desastre del Sida iba a acelerar las cosas, el acceso a los medicamentos no deja de estancarse, como si no hubiéramos aprendido nada desde el inicio de la epidemia.

En 1986 el director de la OMS, Horst Mahler, reconocía haber perdido casi cuatro años porque “no se había dado cuenta” de la gravedad de la situación.

Enfrentado a estrategias e intrigas políticas complejas, su sucesos, el doctor Hiroshi Nakajima, se ve obligado a desmontar el Programa Global sobre el Sida (GPA) establecido por el carismático Jonathan Mann. Entonces, todo lo hecho es “arrojado por la ventana”, según palabras de un participante. Algunos años más tarde el doctor Peter Piot, responsable de Onusida, el programa de las Naciones Unidas para la lucha contra dicha enfermedad, declara que la transición entre la OMS y Onusida provocó otra pérdida de cuatro o cinco años...

Millones de muertes evitables

Esta lentitud persiste como elemento indisociable del problema; casi diez años después de la aparición en el mercado de los primeros tratamientos anti-retroviales, el 99 % de las personas que no tienen acceso a ellos se encuentran en los países en vías de desarrollo.

En Doha, en noviembre de 2001, la reunión ministerial de la OMC dio un año de plazo a su Consejo -a propósito de los ADPIC- para encontrar una solución a lo que se llamó el “párrafo 6”: Estudiar cómo los países que carecen de suficiente capacidad de producción de medicamentos pueden hacer uso de las “licencias obligatorias”, esos mecanismos jurídicos previstos por el acuerdo, que permiten en ciertos casos eludir el monopolio que confieren las patentes.

Fue un año de diálogos de sordos, sin resultado concreto... salvo demostrar que los negociadores perdieron conciencia de la gravedad de lo que está en juego [7]. Ya sabemos que este “párrafo 6” no era la respuesta a los males de la humanidad y el problema de los precios no es la única dificultad...

La selección racional de los medicamentos autorizados para la venta en un país determinado, la existencia de mecanismos de financiamiento y el mantenimiento y desarrollo de sistemas e infraestructuras de salud confiables son otros tantos factores igualmente determinantes. Pero no pueden concebirse sin resolver la cuestión de los precios.

Planes de acción

El acuerdo más importante de los últimos años tendiente a reducir el precio de los anti-retrovirales en los países en vías de desarrollo- la Iniciativa para Acelerar el Acceso (IAA)- permitió que el costo anual por paciente pasase de 12.000 dólares en 2000... a 420 dólares en 2003.

Lanzado en mayo de 2000 por Onusida en asociación con varios organismos de la ONU y cinco empresas farmacéuticas (Boehringer Ingelheim, Bristol-Myer Squibb, Glaxo Smith-Kline, Merck & Co. y Hoffman La Roche), esta montaña parió un ratón: en 3 años, de 80 países, 39 desarrollaron planes de acción, de los cuales 19 llegaron finalmente a celebrar acuerdos con empresas.

El número de pacientes que reciben anti-retrovirales en esos 19 países es inferior al 1%. En Africa eso concierne a un total de 27.000 personas, cuando el continente cuenta con 30 millones de seropositivos [8].

Creado en abril de 2001 por iniciativa del secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, el Fondo Global de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria sólo recibió hasta ahora un 20 % de las sumas necesarias. En China, donde las autoridades consideran que un millón de ciudadanos están infectados por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), una empresa farmacéutica occidental ofreció, con gran apoyo publicitario, anti-retrovirales gratuitos durante un período de ocho años. Lástima que la “donación” sólo concernía a... ¡200 pacientes!

Todas estas iniciativas, aunque pudiesen superar las insuficiencias, no constituyen una solución a largo plazo, ni para los países en vías de desarrollo ni para los países desarrollados. En efecto, ¿cómo imaginar que el costo de los medicamentos pueda mantener de manera constante un aumento exponencial que exceda ampliamente el crecimiento del resto de la economía?

Es de esperar que la iniciativa internacional para lograr una vacuna contra el sida (IAVI), que reúne empresas farmacéuticas (entre las cuales se encuentran los principales grandes laboratorios), laboratorios públicos y organizaciones no gubernamentales- tenga éxito rápidamente.

La vacuna deberá ponerse a disposición del mayor número de personas al menor precio posible y cuanto antes: lo que, evidentemente, sólo se logrará mediante una solución ajena al actual sistema de patentes.

Cifras

“¿A quién pertenece una carta? ¿A su remitente, al destinatario o al cartero, al menos durante su recorrido?” Así comienza El dueño de la Herida, la última novela de Antonio Gala [9].

Uno de cada tres habitantes del planeta no tiene acceso a los medicamentos con regularidad y las tres cuartas partes viven en países en vías de desarrollo donde sólo se consume un 8% de la venta mundial de productos farmacéuticos.

No obstante, la capacidad técnica y financiera para elaborar estos medicamentos existe. De los 10 millones de niños menores de cinco años que mueren anualmente, el 80% podría salvarse si tuvieran acceso a medicamentos esenciales.

Lo único positivo del fracaso del “proceso de Doha” fue poner fin a las urgencias jurídicas sobre las reglas internacionales de comercio, para situar de nuevo el debate a nivel ético.

En los distintos medios involucrados la pregunta sustancial es la formulada por Antonio Gala: ¿A quién pertenece un medicamento vital: al que lo inventó, al paciente que lo necesita o al intermediario que lo compra y lo revende?



Expansión comercial

Durante dos años, el “proceso de Doha” opuso la salud al comercio y muchos debates en los foros internacionales trataron de determinar cuál de ellos ocupaba el primer lugar y qué excepciones sanitarias había que admitir.

En la actualidad es evidente que el derecho a la salud es una cosa y la expansión comercial otra. La promoción del derecho a la salud implica garantizar el derecho a beneficiarse con los adelantos tecnológicos y el reconocimiento del valor supremo de la dignidad humana, principios reconocidos en numerosos tratados internacionales y aceptados por la inmensa mayoría de los Estados.

En general, tanto las reglas del comercio como las de la economía deben contribuir al bienestar de la sociedad. Nunca constituirse en obstáculo para que una parte importante de dicha sociedad se beneficie con la riqueza y la prosperidad que el comercio, en principio, se presume puede aportar.

La salud percibida como derecho fundamental constituye un bien colectivo que las autoridades públicas y sus instituciones deben proteger de manera activa. No hacerlo es aceptar una sociedad enferma.

Después de la Declaración de Doha queda claro que si se considera al medicamento como simple mercancía, la salud nunca será otra cosa que una extensión del mercado, allí donde las curas y los tratamientos sólo estarán al alcance de los que disponen de suficiente poder adquisitivo.

Respuestas

De ahora en adelante hay que considerar al medicamento esencial como un bien público a escala mundial. Este cambio de perspectiva traerá aparejadas modificaciones sustanciales en varios niveles y de distinta naturaleza, a las cuales la comunidad internacional y las autoridades públicas deberán encontrar respuestas.

¿Es posible que un bien público a escala mundial sea patentable, es decir, que exista un monopolio de algunos en detrimento directo de millones de personas? ¿El objeto (medicamento) que hace posible el ejercicio de uno de los derechos fundamentales puede someterse a normas que obstaculizan el acceso de todos... durante un período de veinte años? ¿Bajo qué forma se organizarán la investigación y el desarrollo de nuevos productos farmacéuticos, de manera tal que estén disponibles y sean de acceso inmediato para todos los que los necesiten?

¿Cómo reorientar la industria farmacéutica hacia objetivos compatibles con la mejora de la salud y la calidad de vida y no únicamente con la expansión económica y la ganancia? ¿Cómo garantizará la sociedad del mañana la producción a escala mundial de estos medicamentos?

En los próximos diez años tendremos que responder a estas preguntas, y la mejor manera de prepararse es intentar desde ahora formularlas con claridad.

Complejidad

Estamos frente a un problema especialmente complejo en el cual intervienen protagonistas, intereses y discursos de naturaleza y origen muy diversos, que exigen un enfoque integral y multidisciplinario.

Es necesaria una óptica que permita conciliar la legalidad internacional vigente y los ordenamientos jurídicos internos respectivos, y asimismo asociar el ejercicio del comercio al respeto de los derechos humanos.

No hay respuesta inmediata que al mismo tiempo sea duradera. ¿Cómo podemos evitar que, como acontece con el sida, cada paso adelante parezca servir más para recuperar el tiempo perdido para avanzar?

La OMS

Algunos, como MSF, afirman que siendo la OMS “el único organismo intergubernamental internacional legalmente elegido para velar por la salud en el mundo... debería trabajar en la elaboración de una agenda prioritaria de investigación y desarrollo” de todo futuro medicamento -bien público [10].

Tanto si se trata de la OMS como de un consorcio público internacional, estas prioridades en la búsqueda de nuevos medicamentos deberán fijarse en función de las reales necesidades de salud y no de las posibilidades del mercado.

¿Cómo financiar este gran emprendimiento?

Además de las contribuciones e inversiones que numerosos Estados podrán aportar, el doctor James Orbinski -que en 1999 recibiera para Médicos sin Fronteras el Premio Nobel de la Paz- lanzó la idea de crear un impuesto sobre las ventas mundiales de la industria farmacéutica para financiar una industria pública que tome a su cargo la investigación [11].

Una vía complementaria sería destinar una parte de los impuestos nacionales sobre el tabaco a un fondo público internacional, lo que permitiría la participación de países en desarrollo, garantizando así la investigación sobre enfermedades tropicales.

Más que atacar a la industria farmacéutica o de señalar con el dedo a los opositores a esta industria, debemos intentar explorar las necesidades y, por qué no, inventar para el medicamento soluciones que permitan a los científicos investigar, a los industriales producir y a los pacientes curarse, de modo duradero.

Seguir inactivos o inmersos en peleas estériles nos conducirá a crisis aun más graves -si eso fuera posible- que la actual pandemia del sida. Crisis ante las cuales no se podrá alegar sorpresa ni ignorancia.

Referencias

1. Sulston J. El Genoma humano, dominio público por excelencia. Le Monde Diplomatique, Edición Cono Sur; diciembre 2002.

2. Heffler S, Smith S, Wan G et. al. Health spending projections for 2001-2011. The latest outlook. Health Affairs, 2002; 22 (2): 207-218.

3. El 19 de abril (pleno weekend de semana santa), el Boletín Oficial anunció la disminución del índice de reembolso de 617 medicamentos, dado que los expertos consideraron como moderado el servicio médico prestado (SMP). Esta medida, aplicada a productos muy recetados por los médicos, provocó la reacción del presidente de la Caja Nacional de Seguros por Enfermedad, Jean-Marie Spaeth, quien reprocha al gobierno el haber tomado “una decisión estrictamente financiera” y médicamente injustificada. Le Monde; 23 de abril de 2003.

4. Eco Santé OCDE 2002. París: Organización de Cooperación y Desarrollo Económico; 2003.

5. Velásquez G y Boulet P. Mondialisation et accès aux médicaments. Perspectives sur l´accord Adpic de I´OMC. Ginebra: OMS; 1999.

6. Rivière P. Vivir con sida en Soweto. Le Monde Diplomatique, Edición Cono Sur, agosto de 2002.

7. Love J. Los países ricos obstaculizan el acceso a los medicamentos. Le Monde Diplomatique, Edición Cono Sur, marzo de 2003.

8. Ver el estudio encomendado a Cheri Grace por la OMS, Ginebra (en vías de publicación).

9. Gala A. El dueño de la herida. Madrid: Planeta; 2003.

10. Médicos Sin Fronteras. Recherche médicale en panne pour les maladies der plus pauvres. Ginebra: MSF; septiembre de 2001.

11. Ibid.

miércoles, 9 de julio de 2008

Cierre de Bestpharma: Fuertes multas al Director Técnico y al Jefe de control de Calidad

Finalmente después de numerosos sumarios sanitarios, iniciados por el Instituto de Salud Pública ISP, se decidio cancelar su autorización de funcionamiento. Por otro lado grandes multas se aplicaron al Director técnico del laboratorio y al jefe de control de Calidad, lo que nos habla de la responsabilidad legal y social que implica nuestro ejercicio profesional en la industria farmacéutica.

Parece que este es el fin del denomindado "laboratorio del sistema público" como llego a ser Bestpharma, un importador de medicamentos provenientes de países como China e India, el cual ya acumulaba numerosos sumarios sanitarios.

Resalta como tema de fondo, la responsabilidad profesional que ha sido establecida en este caso para los farmacéuticos a cargo de la Dirección Técnica y el control de la Calidad, pero por otro lado también las menguadas atribuciones y multas que pudo aplicar el ISP durante el proceso, que por suerte culmina con la clausura.

En Chile no podemos tolerar, que existan laboratorios con prácticas tan contrarias y perniciosas. El que una mujer con cáncer de mama haya recibido tratamiento con tamoxifeno proveniente de esta laboratorio, con nula efectividad por su baja disolución es inaceptable. Más aún, que sean las enfermas del sistema público quienes lo hayan recibido, por cierto, las más indefensas con nula capacidad de adquirir un medicamento de precio mayor. Una verguenza.

Desde el año 2004, el laboratorio enfrentó 36 sumarios sanitarios. La situación se agravó en mayo pasado luego que se hiciera pública una denuncia sobre la mala calidad de un medicamento utilizado para tratamientos contra el cáncer de mama.

Según los documentos del sumario, muestras de Tamoxifeno arrojaron que por un error en la composición el principio activo del medicamento no se diluía en el cuerpo de las pacientes, lo que no generaba ningún efecto, ni positivo ni negativo.

El reporte del ISP señala que la representante legal del laboratorio, Elizabeth Pinilla Roa; el director técnico del laboratorio de producción de Bestpharma, Sergio Peñailillo Moraga; y Carlos Seitz Castillo, jefe del departamento de Control de calidad del Laboratorio de Producción, deberán cancelar la suma de 500 UTM (cifra que equivale a 17.824.000) cada uno.

Otras denuncias apuntaban a la presencia de pelos y hongos en medicamentos que, como la mayoría de los producidos por Bestpharma, eran entregados en la red de establecimientos públicos de salud.

Tras la notificación el laboratorio tiene un plazo de cinco días hábiles para cancelar la multa. La pena que se arriesga por el no pago del dinero es de hasta 60 días de presidio.

N.del E.: Desde la perspectiva humana y profesional, debe ser un momento difícil para los colegas que han recibido esta multa, debido a la responsabilidad profesional que nos confiere la ley. Pese a esto manifestamos nuestro apoyo desde la perspectiva humana para los colegas que se ven afectados por esta situación personal que no debe ser fácil de sobrellevar.

Noticia completa canal13.cl

Fuente: www.cooperativa.cl

viernes, 13 de junio de 2008

"Crear almacenes como se quiere solo será transferir riqueza de un oligopolio a otro".


En la prensa se comenta como la gran solución para bajar precios y aumentar la competencia la creación de almacenes farmacéuticos de una forma totalmente desregulada, sin embargo, esto sólo significará una transferencia de riqueza de un oligopolio a otros. Como se propone actualmente lo más seguro que las Farmacias se convertirán en almacenes para rebajar costos operativos, y los grandes supermercados generarán sus propios almacenes. Este esquema NO favorecerá ni la competencia, ni el acceso, ni la oferta, ni los bajos precios. Afirmar lo anterior significa mentirle al país para solamente abrir la participación para otros oligopolios comerciales que en nada ayudaran a la gente. Hay que buscar otras opciones.


Si analizamos las notas aparecidas en la prensa nacional sobre los excesivos precios que cobran las farmacias de cadena a los consumidores, como sus actitudes oligopólicas en el mercado de los medicamentos son identificables desde el punto de vista de los consumidores tres grandes problemas:

- Falta de Competencia.
- Inequidad en la cobertura geográfica.
- Precios altos y colusión oligopólica.

¿Solucionan estos problemas los almacenes farmacéuticos, tal como se están pensando? No. Porque sóli significará una transferencia de riqueza entre oligopolios, es decir, las grandes cadenas convertirán muchos de sus "locales" a almacenes (lo que tendrá un gran impacto social)y entrarán al mercado grupos como Cencosud y D&S entre otros a través de su cadena de supermercados que en nada solucionarán los problemas anteriormente identificados.

Es más, habrá escacez de farmacias que poseen todo el arsenal terapéutico y es muy probable que se agrave aún más las distancias que deberá recorrer una persona para encontrar sus medicamentos, ya que los almacenes tendrán una parte limitada de ellos.

Como vemos en la figura, la apertura para contar con almacenes farmacéuticos tal como se propone, solo significará:

- Abrir la participación para otros grandes conglomerados económicos (Hambrientos de entrar al "buen negocio de los medicamentos".)
- Transformación de las actuales cadenas de farmacia en cadenas de almacenes.
- Nula solución a los problemas de precios, cobertura, y competencia.


















Quien dice que estos nuevos oligopolios que se formen no se pondrán de acuerdo de nuevo en los precios??..Quien le asegura a la Sra. Rosa que se le pondrá un almacen cerca de su casa ??..Nadie. Con la normativa que se pretende instaurar actualmente...Nadie.

Los farmacéuticos nos vemos en la obligación de esclarecer esta gran mentira que se le está "vendiendo" a la población, pero por otro lado también tenemos que ser capaces de presentar otras propuestas que sean una alternativa al actual modelo oligopolíco de las cadenas de farmacia, ampliamente cuestionados por la población.

Esta propuesta debe contener cualidades como asegurar la competencia, la cobertura, precios más bajos y la presencia profesional. También debe considerar de forma importante la participación del estado y la creación de al menos dos nuevos canales de acceso a medicamentos por parte de la población...

CONTINUARÁ...

Que harías tú, San Juan Leonardi??

San Juan Leonardi fue un farmacéutico de la Toscana, que se dedicó a estudiar y a ejercer la farmacia debido a una necesidad personal de ayudar a los enfermos y necesitados del pueblo de Lucca y alrededores. "Ayudar a los dolientes de cuerpo y espítritu", nada muy lejano de lo que involucra hoy al medicamento y su acción. Pero..hoy en día,al ver lo que sucede por ejemplo en nuestro país...que haría el patrono de los farmacéuticos??..

No profeso la religión católica ni pretendo imponer Santos a nadie. Sin embargo creo que existen ejemplos de personas que han tenido actitudes destacables frente al mundo, que trascienden los años y producen admiración que valen la pena ser rescatados y recordados. Más aún cuando aquellos ejemplos de vida nos puedan servir para reflexionar y pensar frente a lo que vivimos actualmente.

En ese sentido, independiente de la religión proveniente y de la iglesia patrocinante, creo que San Juan Leonardi es un personaje destacable, Farmacéutico de acción y devoción, recientemente denominado como "patrono de los farmacéuticos" debido a sus actos terrenales.

¿Pero que harías tu, San Juan Leonardi, frente a la pérdida de valores y el lucro exacerbado que pareciera dominar nuestra actividad?¿Que le dirías a un estudiante de farmacia?¿Que le dirías a un profesional?...

¿Habrías podido ser farmacéutico o ayudar a los más pobres sin haber sido castigado o perseguido por los mercaderes modernos?

Espero que sí, porque a veces el saber que otras personas han podido hacer algo sin importar su magnitud, nos anima a poder actuar y a ser valientes, elementos necesarios para los farmacéuticos actuales, en especial los chilenos.

Creo que San Juan Leonardi habría dicho no a los almacenes (por lo menos a como han sido conceptualizados hasta ahora) y no a los oligopolios farmaceúticos que lucran en exceso con los enfermos, los sanos, los trabajadores, los proveedores incluso los farmacéuticos.

Frente a todo lo que se nos viene:

Que San Juan Leonardi, nos ayude!!!... y ojalá levante a los farmacéuticos.



lunes, 9 de junio de 2008

Sernac y medicamentos...una reafirmación que los medicamentos son un bien de consumo


Este lunes en dos canales de televisión aparecieron notas relacionadas con los precios de medicamentos de las grandes cadenas de farmacia y el posible envío de una iniciativa de ley que podría abrir las puertas a un modelo de farmacia estatal. ¿Es realmente la solución al problema? ¿Por que se enfoca desde el punto de vista del SERNAC la defensa del cliente y no asume el MINSAL su responsabilidad en este tema sanitario con respecto a los pacientes?


Desde la desregularización del antiguo sistema de farmacias en donde sólo un farmacéutico podía ser dueño de una farmacia y no podía ubicarse una en un radio de 400 mts de la otra, las farmacias en Chile se rigen bajo las normas del libre mercado y por ende, los medicamentos.

Han proliferado desde aquel entonces las farmacias de cadena que actualmente dominan un 93% del mercado y que situan su quehacer de forma lícita dentro del marco legal existente, sin mayores regulaciones sobre los precios, ubicación y propiedad. En la premisa de todo sistema de libre mercado en donde se espera que sea el mismo mercado el que regule. Ya las farmacias independientes y el libre ejercicio del profesional químico farmacéutico son parte del pasado.

Sin embargo en la actualidad no son pocas las voces que se alzan en contra de este sistema que según algunos, ha optado a tranformarse en oligopolios comerciales en donde existe colusión de precios y verticalidad en la cadena de distribución.

¿Que pasó con la promesa de mayor acceso a medicamentos y bajos precios sobre la cual se fundó la entrada del sistema de cadenas de farmacia?...

¿Deben estar los medicamentos y el acceso de la población a ellos solamente bajo las reglas del libre mercado?

No, claramente no y hoy en día la población se comienza a dar cuenta...y a exigir que el estado tome cartas en el asunto.

NO DEBE SER EL SERNAC, SINO EL MINSAL.

Como podrán ver en las notas periodísticas de este artículo, las acciones del estado y las solicitadas por los diputados solo se refieren a una labor del Sernac, lo que constituye un camino poco eficaz y equivocado. No estamos hablando de verduras, ni ropa , ni dulces sino que de medicamentos, elementos esenciales en el exito de terapias y la recuperación de la salud. El que una persona acceda a un medicamento de menor calidad o simplemente no pueda acceder a él por su elevado precio no es un problema económico, sino que constituye un problema de Salud ineludible.

Los diputados y las autoridades al tomar este camino, simple y que no ataca los problemas de fondo, reafirman al medicamento como un bien de consumo, entregándole al sernac las atribuciones fiscalizadoras cuando debiesen ser los organismos sanitarios quienes debiesen tomar las acciones pertinentes.

¿FARMACIAS ESTATALES DE CENABAST?


En muchos países existe esta modalidad en donde el estado en zonas sin cobertura de farmacias abre recintos con recursos estatales, no es una idea nueva. Sin embargo, estas políticas se realizan dentro de un marco de funcionamiento distinto en donde la actividad de las farmacias y el medicamento se regulan bajo un sistema sanitario donde el medicamento no se considera como un bien de consumo ni priman las leyes de libre mercado sobre la actividad de las farmacias.

Es una iniciativa interesante y que podría llenar los vacíos que actualmente existen en el sistema de cobertura de farmacias, sin embargo no puede constituir un recinto precario ni que tampoco venda a diestra y siniestra medicamentos. Debe ser una farmacia constituida de buena forma y que cumpla verdaderamente con la condición de venta, buena atención y con presencia profesional.

Sin embargo pese a lo entusiasmante de esta idea, creo que se debe comenzar por que el estado a través del MINSAL asuma un verdadero papel regulador, con reglamentos y fiscalización adecuados, cosa que no existe hoy.

El implementar un sistema estatal sin una regulación adecuada y solo como respuesta a los altos precios de los medicamentos es una solución rasca, que puede ser un foco de conflicto con el sector privado que se puede traducir en despidos masivos, disminución de remuneraciones y el daño a un sector productivo del país que indiferente que si nos gusta como funciona , existe y da empleo a numerosos trabajadores. Hay que ofrecer soluciones que vayan dirigidas en beneficio de los pacientes y no a conforntar a un sector productivo contra el estado.

Si el medicamento es un bien de consumo el estado tiene todas las de perder si inicia una política de este tipo, sin embargo si la cosa cambia; si es que aquello se realiza bajo un modelo en donde el medicamento es un bien social fundamental para la recuperación de la Salud el estado sí podría desarrollar con exito un sistema público.

Lo más adecuado, sería comenzar entonces situando al medicamento como un bien social con todo lo que eso significa, bajo esa premisa regular el mercado de farmacias permitiendo una mayor competencia y transparencia, conjuntamente terminando con los incentivos perversos para la venta irracional de medicamentos en la que parece basarse actualmente. Despúes de ese "rayado de cancha" necesario, se podría comenzar a trabajar en ubicar en aquellas zonas sin cobertura un sistema estatal eficiente y competitivo que suplementaría las deficiencias de ese nuevo modelo.

Pero para eso, se necesita un estado involucrado y que realmente se esfuerce en tomar un rol regulatorio y para ello se deben construir políticas públicas desde el Ministerio de Salud y no del Servicio del Consumidor.

jueves, 5 de junio de 2008

Sociedad Chilena de Fitoterapia inicia sus actividades


Este sábado 7 de junio en un comienza formalmente sus actividades la Sociedad Chilena de Fitoterapia (SOCHIFITO).El objeto de esta Corporación es promover, impulsar y desarrollar la FITOTERAPIA, concebida ésta como una disciplina moderna y con la consideración fundamental que la FITOTERAPIA debe basarse en evidencias científicas.

Ya han sido numerosos los avances que un grupo de académicos y profesionales de la Salud están dando en nuestro país en relación a la fitoterapia. Como hito histórico este año por primera vez en nuestro país, en la Universidad de Chile, se dictó un curso de formación general para los estudiantes de Medicina de Fitofarmacología. La actividad, que fue solicitada por los propios estudiantes y que se está brindando por primera vez en la facultad de Medicina, tuvo como objetivo que los jóvenes conocieran los paradigmas en que se sustenta el uso racional de los fitofármacos, que son los mismos que constituyen los pilares fundamentales de la farmacología tradicional. http://www.med.uchile.cl/elpulso/20080421/noticia8.html

Ahora, se constituirá otro hito y este será el inicio de actividades de la Sociedad Chilena de Fitoterapia, con personalidad Jurídica propia, que reunirá a los especialistas de más alto nivel en nuestro país y que será un polo de desarrollo y promoción de esta disciplina a nivel nacional.

Para dar cumplimiento a esta finalidad, la SOCIEDAD CHILENA DE FITOTERAPIA desarrollará con sus socios y orientada hacia la comunidad, actividades de investigación, enseñanza y capacitación, y organizará reuniones o congresos periódicos siempre teniendo como tema central los conocimientos y avances científicos de la FITOTERAPIA.

Actualmente esta sociedad es dirigida por el médico Dr.Jorge Delgado, Hosp. Felix Bulnes, y concentra a numerosos profesionales de diversas áreas interesados en el desarrollo científico de la Fitoterapia en nuestro país.

Los representantes de SOCHIFITO hacen la invitación a los farmacéuticos chilenos a particpar de esta sociedad, ya que a su juicio, es de vital importancia que los profesionales farmacéuticos participen en su calidad de profesionales de los medicamentos.

Lugar de Reunión: Programa de Farmacología Molecular y Clínica

Facultad de Medicina, Universidad de Chile

Avda Independencia 1027, Comuna de Independencia.

Sábado 7 de junio Hora: 10:30 hrs.

(Hay estacionamientos por el lado de Independencia).

Traigan su Carnet, porque se les solicitará en Portería. Anexo de nuestras oficinas: (978)-86712; 86763 y 86711

Cualquier duda, por favor, llamen a los telefonos moviles:

Dr.Sandro Bustamante: 97464001

Dra.Jacqueline Wigodski 95459743

domingo, 1 de junio de 2008

Reflexión ¿A quien defendemos?...


¿Las farmacias actuales de cadena en que se diferencian de lo que podría ser un futuro almacen farmacéutico?¿Es el farmacéutico una barrera sanitaria en el modelo actual de farmacia de cadena en Chile?. La cruzada en contra de los almacenes farmacéuticos no debe ser guiado, interpretado ni utilizado como una defensa del actual modelo de funcionamiento de la farmacia de cadena ni de la situación del medicamento en Chile. Por la sencilla razón que el funcionamiento de las farmacias de cadena se orientan cada día más a ser un almacén y el farmacéutico su administrador, por lo que el defenderlas significa decir: SI AL ALMACÉN.

Acompañado de un bombero de estación de servicio y al lado de una cajera de supermercado, aparece el farmacéutico en la publicidad aparecida en uno de los más importantes diarios de circulación nacional, a hoja completa, anunciando un descuento de medicamentos, combustibles y abarrotes de supermercados que otorga una tarjeta comercial.

Así, de mano de la publicidad se sitúa al profesional al nivel de dos servicios no profesionalizados y que solo son proveedores de una mercancía determinada; los combustibles y los abarrotes de un supermercado. En este concepto, el farmacéutico se posiciona como un simple proveedor más al nivel de los que lo acompañan en esta publicidad y su mercancía vendrían siendo entonces los medicamentos.

Algo que desnuda crudamente las expectativas que tienen sobre nosotros, buenos administradores y facilitadores del consumo de medicamentos. En este esquema el pensar en ser promotores del uso racional de medicamentos o ejercer algun rol sanitario, carece de todo sentido, porque precisamente esas acciones a la vista son contrarias a las denominadas políticas de estas empresas.

Por estos días hemos enarbolado la consigna de "No a los almacenes farmacéuticos", como una especie de defensa a que la farmacia constituye un buen escenario para la dispensación de medicamentos, pero actualmente no es así y debemos reconocerlo.

La farmacia de cadena actual solo se diferencia de un almacén, en dos cosas: se llama farmacia y la dirige un farmacéutico, sin embargo su funcionamiento, promoción, metas y posicionamiento no tienen nada de recinto sanitario y el farmacéutico por otro lado es constantemente bombardeado día a día para cumplir metas sobre medicamentos específicos, embutir ofertas y adicionales a todo a quien concurre a la farmacia y se le mide su capacidad profesional y liderazgo en medida que es capaz cumplir con lo anterior.

Por lo tanto el decir no al almacen farmacéutico debería ser una frase que tambíén debería englobar a las actuales farmacias de cadena, si es que de Salud Pública estamos hablando; partiendo de esta base,no podemos defender lo que sucede hoy en el rubro de las farmacias.

Ahora, también esta la opción de sincerarnos y quizás aceptar que este movimiento no se debe a la defensa de la salud pública, sino que sólo a la defensa de nuestros puestos de trabajo, lo que sería positivo de cierta forma por que podríamos causar una gran confusión en la ciudadanía porque en las oficinas de farmacia, ven precisamente que se hace y promueve precisamente lo contrario a lo que pregonamos.

Este "sinceramiento profesional" sería corroborado por la aceptación gremial de que pudiesen existir almacenes siempre y cuando fueran dirigidas por un farmacéutico.

En ese camino de sinceridad, quizas también sería apropiado no seguir engañando a los estudiantes y acortarles los años y trabas para recibirse, camino que no debiese ser más largo que una carrera técnica no necesariamente universitaria.

En el otro escenario, si esto de verdad se trata de un tema de salud pública nos vemos enfrentados a un camino difícil, verdaderamente dificil. Porque entonces el decir no al almacén, significa también decir no a la farmacia de cadena, y no porque no creamos lícito el que existan conglomerados empresariales como éstos, sino porque creeríamos ílícito que sus ganancias y crecimiento irracional sean sustentados gracias a la venta irracional de medicamentos que realizan día a día y con un profesional de formación universitaria que se ve obligado a cumplir con las estrategias y metas de la compañia.

Aquí las cadenas darán la pelea y no creo que esten tan dispuestas a promover políticas sanitarias, porque gracias al marco legal que tienen de funcionamiento y a la concepción nacional del medicamento como una mercancia cualquiera, lo que hacen actualmente esta amparado social y políticamente, y dentro de el sector público y privado no se consideran como recintos de esa naturaleza.

Si lo vemos objetivamente las farmacias están más cerca del sector del retail (supermercados, tiendas por departamentos, etc) que del sector sanitario (hospitales, clinicas etc), por que lo que hacen es precisamente funcionar bajo esa dirección; mientras mas televisores, zapatos y ropas se vendan, mejor.

¿Concebimos cuando vamos a cualquier recinto de retail el que haya un profesional X que nos diga: "No señora, no lleve ese televisor porque la radiación que genera podria afectarle la vista" o "Señor no lleve tantas galletas porque le pueden hacer engordar"....? Si las farmacias se identifican y definen en este sector y se mueven, promocionan y enriquecen bajo esas mismas normas, podemos ser tan ingenuos (por decirlo menos) de que la gente acepte un comentario del tipo anterior, o que los "dueños del negocio" acepten algo similar?...

Aquí el movimiento gremial debería ser capaz de generar un nuevo marco legal de funcionamiento de las farmacias y establecer un verdadero rol para los farmacéuticos basado en políticas sanitarias, como por ejemplo las que promueva la OMS. Sin embargo, eso sería sólo producto de una gran movilización y enfrentaría una gran oposición de las cadenas y también no sería de soprenderse de la población, acostumbrada y contenta con comprar culaquier medicamento que pueda en la farmacia. No sería extraño tampoco que muchos colegas se opusieran en su valida posición de estar contentos y comódos de la posición actual.

¿En que posición estamos entonces?...

- No a los almacenes, pero si a los almacenes con farmacéutico. (Defensa de los puestos de trabajo).

- No a los almacenes y no a la orientación y funcionamiento actual de las farmacias de cadena (Defensa de la Salud pública y de la profesión como tal).El camino más duro.

- Si a los almacenes.

A modo de reflexión...

martes, 27 de mayo de 2008

Intercambiabilidad de medicamentos en Chile: Una deuda con la población.

Actualmente en nuestro país, ni el profesional médico (prescriptor) como el farmacéutico (dispensador) pueden asegurar al paciente en base a pruebas objetivas la intercambiabilidad de un medicamento. Sin embargo para los chilenos es una práctica arraigada el solicitar en la farmacia el cambio de la prescripción motivada principalmente por motivos económicos. Sin embargo el paciente desconoce muchas veces si el medicamento de mayor o menor valor ofrecido produce el efecto terapéutico, cosa que ni el farmacéutico le puede responder fehacientemente. La situación antes descrita contiene dimensiones que no han sido abordadas efectivamente en nuestro país; el acceso a medicamentos de calidad, la inexistencia de medicamentos equivalentes terapéuticos, los monopolios farmacéuticos productivos y comercializadores, y el acceso a medicamentos a precios razonables para la población.


Cuantas veces se escucha la siguiente frase en una farmacia realizada a un auxiliar o muchas veces al farmacéutico: “¿y no tiene otro más barato que sea lo mismo?... Una difícil pregunta y que lamentablemente en Chile no tiene respuesta.

Uno de los grandes vacios de la política de medicamentos que se practica hoy en nuestro territorio, en donde el único parámetro que existe hoy actualmente de manera incipiente es el que le da la experiencia clínica al médico, pero que pone en riesgo a muchos pacientes que hoy en Chile acceden a medicamentos de calidad no asegurada frente a la existencia de equivalentes terapéuticos e incluso de medicamentos elaborados sin certificación de calidad (Buenas prácticas de Manufactura).

En el otro lado de la moneda se presentan las motivaciones y comisiones que “recompensan” al gremio médico, auxiliares de farmacia y farmacéuticos por prescribir, recomendar y de frentón cambiar las recetas que muchas veces llegan a una farmacia. Práctica también frecuente, por la cual se obtienen ingresos y premios económicos, pero que sin embargo son éticamente cuestionables ya que lo que se ofrece como alternativa no es un equivalente terapéutico, por tanto no sabemos con certeza si será mejor o peor en el cumplimiento del objetivo terapéutico.

Actualmente podemos distinguir 3 tipos de categorías de medicamentos en nuestro país, los denominados genéricos, los genéricos de marca o similares y los medicamentos de marca innovadores.

En muchos países, principalmente desarrollados, genérico es sinónimo de intercambiable, es decir es equivalente terapéutico, lo que se avala con estudios de bioequivalencia y/o biodisponibilidad. Nuestra realidad es muy distinta y llamamos “genérico” a aquel medicamento que se llama por la denominación común internacional por ejemplo “Nimodipino”. Un medicamento genérico no necesariamente entonces es una alternativa equivalente al medicamento de marca innovador (creador o inventor).

Por otro lado los genéricos de marca o similares son medicamentos copia del innovador a los cuales se les denomina con un nombre de fantasía, siguiendo el caso anterior por ejemplo Regertal (lab. tecnofarma) pero no necesariamente al igual que el anterior cumple con ser equivalente terapéuticamente.


El medicamento de marca o innovador es aquel que es el original producto de la investigación de un laboratorio en particular y siguiendo el caso anterior Nimotop (Lab Bayer).

Sin embargo las diferencias entre el valor de uno u otro son abismantes:

Nimodipino $1.090
Regertal $10.550
Nimotop $19.990

Si lo llevamos al mercado farmacéutico chileno nos encontraremos con las siguientes cifras:




En unidades, los medicamentos genéricos obtienen son los que ocupan la mayor participación cuando hablamos del número de unidades vendidas (casi el 40% del total de unidades), sin embargo por su menor precio ocupan una muy baja proporción en términos de valores (menos del 10% total).

Esto claramente nos indica la preferencia de un grupo de la población por este grupo de medicamentos, obviamente por razones económicas y de poder adquisitivo de las personas, pero ¿podemos asegurarle a la población que son igualmente efectivas sus terapias medicamentosas en comparación con el innovador? No. Y si la persona invierte un poco más y utiliza el genérico de marca o similar, ¿podemos asegurarle la efectividad al igual que el caso anterior? Tampoco.

Esta situación da cuenta de la inequidad y desigualdad que existe en nuestro país cuando hablamos de acceso y calidad de medicamentos por parte de la población.

Volviendo a la pregunta inicial “¿y no tiene otro más barato que sea lo mismo?”, No, lamentablemente señora si a Ud. Le han prescrito el medicamento innovador no tengo como asegurarle que este otro más barato, genérico o similar, sea equivalente al anterior.

Claramente hay una deuda pendiente, y se deben buscar las estrategias para que al menos en los medicamentos con márgenes terapéuticos estrechos o alta variabilidad interpersonal asegurar la intercambiabilidad, en equilibrio con el costo/beneficio para tampoco producir un incremento importante en los precios finales de muchos medicamentos.

Continuaremos desarrollando este sensible tema en una próxima entrega.

- Estrategias estatales en la política nacional de medicamentos.
- Realidades en América latina.
- ¿GMP o bioequivalencia?