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lunes, 9 de junio de 2008

Sernac y medicamentos...una reafirmación que los medicamentos son un bien de consumo


Este lunes en dos canales de televisión aparecieron notas relacionadas con los precios de medicamentos de las grandes cadenas de farmacia y el posible envío de una iniciativa de ley que podría abrir las puertas a un modelo de farmacia estatal. ¿Es realmente la solución al problema? ¿Por que se enfoca desde el punto de vista del SERNAC la defensa del cliente y no asume el MINSAL su responsabilidad en este tema sanitario con respecto a los pacientes?


Desde la desregularización del antiguo sistema de farmacias en donde sólo un farmacéutico podía ser dueño de una farmacia y no podía ubicarse una en un radio de 400 mts de la otra, las farmacias en Chile se rigen bajo las normas del libre mercado y por ende, los medicamentos.

Han proliferado desde aquel entonces las farmacias de cadena que actualmente dominan un 93% del mercado y que situan su quehacer de forma lícita dentro del marco legal existente, sin mayores regulaciones sobre los precios, ubicación y propiedad. En la premisa de todo sistema de libre mercado en donde se espera que sea el mismo mercado el que regule. Ya las farmacias independientes y el libre ejercicio del profesional químico farmacéutico son parte del pasado.

Sin embargo en la actualidad no son pocas las voces que se alzan en contra de este sistema que según algunos, ha optado a tranformarse en oligopolios comerciales en donde existe colusión de precios y verticalidad en la cadena de distribución.

¿Que pasó con la promesa de mayor acceso a medicamentos y bajos precios sobre la cual se fundó la entrada del sistema de cadenas de farmacia?...

¿Deben estar los medicamentos y el acceso de la población a ellos solamente bajo las reglas del libre mercado?

No, claramente no y hoy en día la población se comienza a dar cuenta...y a exigir que el estado tome cartas en el asunto.

NO DEBE SER EL SERNAC, SINO EL MINSAL.

Como podrán ver en las notas periodísticas de este artículo, las acciones del estado y las solicitadas por los diputados solo se refieren a una labor del Sernac, lo que constituye un camino poco eficaz y equivocado. No estamos hablando de verduras, ni ropa , ni dulces sino que de medicamentos, elementos esenciales en el exito de terapias y la recuperación de la salud. El que una persona acceda a un medicamento de menor calidad o simplemente no pueda acceder a él por su elevado precio no es un problema económico, sino que constituye un problema de Salud ineludible.

Los diputados y las autoridades al tomar este camino, simple y que no ataca los problemas de fondo, reafirman al medicamento como un bien de consumo, entregándole al sernac las atribuciones fiscalizadoras cuando debiesen ser los organismos sanitarios quienes debiesen tomar las acciones pertinentes.

¿FARMACIAS ESTATALES DE CENABAST?


En muchos países existe esta modalidad en donde el estado en zonas sin cobertura de farmacias abre recintos con recursos estatales, no es una idea nueva. Sin embargo, estas políticas se realizan dentro de un marco de funcionamiento distinto en donde la actividad de las farmacias y el medicamento se regulan bajo un sistema sanitario donde el medicamento no se considera como un bien de consumo ni priman las leyes de libre mercado sobre la actividad de las farmacias.

Es una iniciativa interesante y que podría llenar los vacíos que actualmente existen en el sistema de cobertura de farmacias, sin embargo no puede constituir un recinto precario ni que tampoco venda a diestra y siniestra medicamentos. Debe ser una farmacia constituida de buena forma y que cumpla verdaderamente con la condición de venta, buena atención y con presencia profesional.

Sin embargo pese a lo entusiasmante de esta idea, creo que se debe comenzar por que el estado a través del MINSAL asuma un verdadero papel regulador, con reglamentos y fiscalización adecuados, cosa que no existe hoy.

El implementar un sistema estatal sin una regulación adecuada y solo como respuesta a los altos precios de los medicamentos es una solución rasca, que puede ser un foco de conflicto con el sector privado que se puede traducir en despidos masivos, disminución de remuneraciones y el daño a un sector productivo del país que indiferente que si nos gusta como funciona , existe y da empleo a numerosos trabajadores. Hay que ofrecer soluciones que vayan dirigidas en beneficio de los pacientes y no a conforntar a un sector productivo contra el estado.

Si el medicamento es un bien de consumo el estado tiene todas las de perder si inicia una política de este tipo, sin embargo si la cosa cambia; si es que aquello se realiza bajo un modelo en donde el medicamento es un bien social fundamental para la recuperación de la Salud el estado sí podría desarrollar con exito un sistema público.

Lo más adecuado, sería comenzar entonces situando al medicamento como un bien social con todo lo que eso significa, bajo esa premisa regular el mercado de farmacias permitiendo una mayor competencia y transparencia, conjuntamente terminando con los incentivos perversos para la venta irracional de medicamentos en la que parece basarse actualmente. Despúes de ese "rayado de cancha" necesario, se podría comenzar a trabajar en ubicar en aquellas zonas sin cobertura un sistema estatal eficiente y competitivo que suplementaría las deficiencias de ese nuevo modelo.

Pero para eso, se necesita un estado involucrado y que realmente se esfuerce en tomar un rol regulatorio y para ello se deben construir políticas públicas desde el Ministerio de Salud y no del Servicio del Consumidor.

domingo, 1 de junio de 2008

Reflexión ¿A quien defendemos?...


¿Las farmacias actuales de cadena en que se diferencian de lo que podría ser un futuro almacen farmacéutico?¿Es el farmacéutico una barrera sanitaria en el modelo actual de farmacia de cadena en Chile?. La cruzada en contra de los almacenes farmacéuticos no debe ser guiado, interpretado ni utilizado como una defensa del actual modelo de funcionamiento de la farmacia de cadena ni de la situación del medicamento en Chile. Por la sencilla razón que el funcionamiento de las farmacias de cadena se orientan cada día más a ser un almacén y el farmacéutico su administrador, por lo que el defenderlas significa decir: SI AL ALMACÉN.

Acompañado de un bombero de estación de servicio y al lado de una cajera de supermercado, aparece el farmacéutico en la publicidad aparecida en uno de los más importantes diarios de circulación nacional, a hoja completa, anunciando un descuento de medicamentos, combustibles y abarrotes de supermercados que otorga una tarjeta comercial.

Así, de mano de la publicidad se sitúa al profesional al nivel de dos servicios no profesionalizados y que solo son proveedores de una mercancía determinada; los combustibles y los abarrotes de un supermercado. En este concepto, el farmacéutico se posiciona como un simple proveedor más al nivel de los que lo acompañan en esta publicidad y su mercancía vendrían siendo entonces los medicamentos.

Algo que desnuda crudamente las expectativas que tienen sobre nosotros, buenos administradores y facilitadores del consumo de medicamentos. En este esquema el pensar en ser promotores del uso racional de medicamentos o ejercer algun rol sanitario, carece de todo sentido, porque precisamente esas acciones a la vista son contrarias a las denominadas políticas de estas empresas.

Por estos días hemos enarbolado la consigna de "No a los almacenes farmacéuticos", como una especie de defensa a que la farmacia constituye un buen escenario para la dispensación de medicamentos, pero actualmente no es así y debemos reconocerlo.

La farmacia de cadena actual solo se diferencia de un almacén, en dos cosas: se llama farmacia y la dirige un farmacéutico, sin embargo su funcionamiento, promoción, metas y posicionamiento no tienen nada de recinto sanitario y el farmacéutico por otro lado es constantemente bombardeado día a día para cumplir metas sobre medicamentos específicos, embutir ofertas y adicionales a todo a quien concurre a la farmacia y se le mide su capacidad profesional y liderazgo en medida que es capaz cumplir con lo anterior.

Por lo tanto el decir no al almacen farmacéutico debería ser una frase que tambíén debería englobar a las actuales farmacias de cadena, si es que de Salud Pública estamos hablando; partiendo de esta base,no podemos defender lo que sucede hoy en el rubro de las farmacias.

Ahora, también esta la opción de sincerarnos y quizás aceptar que este movimiento no se debe a la defensa de la salud pública, sino que sólo a la defensa de nuestros puestos de trabajo, lo que sería positivo de cierta forma por que podríamos causar una gran confusión en la ciudadanía porque en las oficinas de farmacia, ven precisamente que se hace y promueve precisamente lo contrario a lo que pregonamos.

Este "sinceramiento profesional" sería corroborado por la aceptación gremial de que pudiesen existir almacenes siempre y cuando fueran dirigidas por un farmacéutico.

En ese camino de sinceridad, quizas también sería apropiado no seguir engañando a los estudiantes y acortarles los años y trabas para recibirse, camino que no debiese ser más largo que una carrera técnica no necesariamente universitaria.

En el otro escenario, si esto de verdad se trata de un tema de salud pública nos vemos enfrentados a un camino difícil, verdaderamente dificil. Porque entonces el decir no al almacén, significa también decir no a la farmacia de cadena, y no porque no creamos lícito el que existan conglomerados empresariales como éstos, sino porque creeríamos ílícito que sus ganancias y crecimiento irracional sean sustentados gracias a la venta irracional de medicamentos que realizan día a día y con un profesional de formación universitaria que se ve obligado a cumplir con las estrategias y metas de la compañia.

Aquí las cadenas darán la pelea y no creo que esten tan dispuestas a promover políticas sanitarias, porque gracias al marco legal que tienen de funcionamiento y a la concepción nacional del medicamento como una mercancia cualquiera, lo que hacen actualmente esta amparado social y políticamente, y dentro de el sector público y privado no se consideran como recintos de esa naturaleza.

Si lo vemos objetivamente las farmacias están más cerca del sector del retail (supermercados, tiendas por departamentos, etc) que del sector sanitario (hospitales, clinicas etc), por que lo que hacen es precisamente funcionar bajo esa dirección; mientras mas televisores, zapatos y ropas se vendan, mejor.

¿Concebimos cuando vamos a cualquier recinto de retail el que haya un profesional X que nos diga: "No señora, no lleve ese televisor porque la radiación que genera podria afectarle la vista" o "Señor no lleve tantas galletas porque le pueden hacer engordar"....? Si las farmacias se identifican y definen en este sector y se mueven, promocionan y enriquecen bajo esas mismas normas, podemos ser tan ingenuos (por decirlo menos) de que la gente acepte un comentario del tipo anterior, o que los "dueños del negocio" acepten algo similar?...

Aquí el movimiento gremial debería ser capaz de generar un nuevo marco legal de funcionamiento de las farmacias y establecer un verdadero rol para los farmacéuticos basado en políticas sanitarias, como por ejemplo las que promueva la OMS. Sin embargo, eso sería sólo producto de una gran movilización y enfrentaría una gran oposición de las cadenas y también no sería de soprenderse de la población, acostumbrada y contenta con comprar culaquier medicamento que pueda en la farmacia. No sería extraño tampoco que muchos colegas se opusieran en su valida posición de estar contentos y comódos de la posición actual.

¿En que posición estamos entonces?...

- No a los almacenes, pero si a los almacenes con farmacéutico. (Defensa de los puestos de trabajo).

- No a los almacenes y no a la orientación y funcionamiento actual de las farmacias de cadena (Defensa de la Salud pública y de la profesión como tal).El camino más duro.

- Si a los almacenes.

A modo de reflexión...

jueves, 22 de mayo de 2008

Por qué no algo más que una invitación para llenar graderias?


Últimamente, se han generado numerosos mails y otros informativos que llaman a los colegiados a participar llenando las graderias del congreso para presionar a los legisladores en torno a nuestras demandas. Estamos de acuerdo, la movilización es importante, sin embargo aun el colegio no ha dado luces importantes de integración de sus colegiados a la discusión, de hecho, hace pocos días se han tomado decisiones importantes a nivel de Directorio Nacional sin siquiera consultar a la Base. Solo se llama a "respetar" o mas bien digamos aceptar lo que un cierto grupo decide por todos. ¿Sólo existo como colegiado a la hora de hacer masa en una gradería?.

Ya es un tema que he expuesto en algunos post anteriores, pero increiblemente la situación se sigue repitiendo y es más se profundiza. A quienes estamos colegiados, el día 20 de mayo nos llego un sucinto mail con los "acuerdos" que ha tomado el directorio nacional frente al tema de los almacenes farmacéuticos y lo que vive la profesión. Me pregunté al recibir ese mail, dado lo exiguo de la información; ¿es esto un informe?¿Se me está comunicando para mi conocimiento y para que lo tome como un acuerdo conmigo?...

En verdad no se que es, solo sé que participación no tuve ninguna y que de esa forma por tanto no siento mío el acuerdo, ni tampoco que me represente...

Por otro lado, posteriormente ingresé a la página del colegio farmaceutico, y me encontre con la invitación de nuestro presidente que quiero compartir con ustedes y que a continuación agregue unos extractos que quiero comentar:

"Se solicita a todos los que verdaderamente desean que nuestro Gremio logre un resultado positivo respeten las instrucciones de nuestra Directiva"[...]

" Hoy les estoy adjuntando la documentación que respalda nuestra postura para que ayuden a entregarlas a los diputados de las diferentes regiones del país .Hay que tener presente que lo que suceda con esta 2da votación de este proyecto no es la solución definitiva, es sólo un triunfo moral y por cierto deja la base más clara en el parlamento, para un proyecto que el Colegio deberá solicitar y que modifique el Código Sanitario"

"El Jueves la Mesa Directiva se reúne con la Abogado Constitucionalista Sra. Angela Vivanco, para definir la estrategia legal, lo cual debiera ser el camino definitivo y que deberemos defender con fuerza y con recursos."


En primer lugar Sr. Presidente me gustaría decirle que deseo profundamente el éxito del gremio, tanto o más que usted, sin embargo debo disentir de usted en que mi apoyo a ese objetivo pase por "respetar las intrucciones de la directiva" ciegamente como si la orden profesional fuese un regimiento y no una instancia propositiva de participación. Al pronunciarse de esa forma, usted me ofende como colegiado, porque precisamente es un derecho inalienable el pensar distinto y quizas es eso lo que motiva mi participación porque pienso distinto de como se esta abordando la política de medicamentos en nuestro país.

Su llamado, es equivalente a que la ministra de Salud nos pidiera respetar sus intrucciones en pos de la Salud de todos los chilenos.

Agradezco que me adjunte información, de hecho es una herramienta clave para tomar decisiones el estar informado. Pero, no es nuestra postura señor presidente, porque yo no he tenido participación en el debate y muy a mi pesar y ganas de participar como colegiado, esas decisiones no han sido fruto de mi participación como parte del colegio que se supone que soy.

¿El colegio presentará un proyecto de ley para modificar el codigo sanitario? gracias por informarme, ¿se hará de la misma forma y deberemos respetar lo que se quiera presentar?...¿La presentará el colegio como orden y con participación de sus colegiados o sólo será presentada por la directiva al estilo de lo que se ha hecho?

No quiero ser injusto, se el esfuerzo que hace la directiva, pero me revelo a ser considerado como solo un elemento importante para cuando hay que hacer masa, eso no puede ser y quizas es la base de la exclusión que mantiene a tantos farmacéuticos sin colegiarse ni participar.

¿No se da cuenta la directiva que al pedir el acatar las instrucciones emanadas de la cúpula del colegio o al idear políticas que no consideran la real participación de los colegiados se está haciendo lo mismo que se supone como gremio no estamos aceptando?...

Quiero un colegio fuerte y unido, pero en el cual mi papel sea el de un colegiado consciente, informado y participativo ,no un número más de un rebaño en la gradería de un congreso defendiendo posturas que ni siquiera se si son las mías.

Para no quedarnos sólo en las críticas:

- Así como se hacen cursos de actualización sobre materias farmacéuticas, por que no hacemos un curso de actualización sobre este tema y la crisis de la profesión en el Colegio, invitando a sus colegiados y que de esos debates puedan salir propuestas y definiciones para la mesa de dialogo así como pare centrar la estrategía del colegio.

- ¿Por qué no se organizar un foro de discusión en alguna institución Universitaria donde a gran nivel profesores, autoridades y estudiantes puedan presentar posturas, pensamientos y su visión sobre el tema profesional que nos aqueja.?

- ¿Por que no realizar asambleas participativas en donde el Colegiado, aunque no vaya, sepa que esa es su instancia de participación y socialización a nivel profesional, fortaleciendo el gremio y creando mayores lazos con la orden? De esa forma crear una tradición de participación.

- ¿Por qué no someter a discusión, aprobación y socialización por parte de los colegiados las definiciones tomadas por el directorio nacional con la posibilidad de realizar aportes y modificaciones a ellas?

- Finalmente, ¿por que nó Sr. Presidente como líder electo democráticamente nos llama a la proacción y participación en vez de solamente convocarnos a seguir instrucciones y llenar sillas en ciertas graderías?. De hecho me atrevo a asegurar que si los colegiados tuvieran un nivel de involucramiento mayor y una verdadera participación que generase verdaderas propuestas "nuestras", ni siquiera tendría que convocarnos a movilizarnos sino que lo veríamos como algo propio de nuestro compromiso.

Dr. QF Juan Pablo Morales
Químico Farmacéutico
Reg. Colegio 5919