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viernes, 13 de junio de 2008

"Crear almacenes como se quiere solo será transferir riqueza de un oligopolio a otro".


En la prensa se comenta como la gran solución para bajar precios y aumentar la competencia la creación de almacenes farmacéuticos de una forma totalmente desregulada, sin embargo, esto sólo significará una transferencia de riqueza de un oligopolio a otros. Como se propone actualmente lo más seguro que las Farmacias se convertirán en almacenes para rebajar costos operativos, y los grandes supermercados generarán sus propios almacenes. Este esquema NO favorecerá ni la competencia, ni el acceso, ni la oferta, ni los bajos precios. Afirmar lo anterior significa mentirle al país para solamente abrir la participación para otros oligopolios comerciales que en nada ayudaran a la gente. Hay que buscar otras opciones.


Si analizamos las notas aparecidas en la prensa nacional sobre los excesivos precios que cobran las farmacias de cadena a los consumidores, como sus actitudes oligopólicas en el mercado de los medicamentos son identificables desde el punto de vista de los consumidores tres grandes problemas:

- Falta de Competencia.
- Inequidad en la cobertura geográfica.
- Precios altos y colusión oligopólica.

¿Solucionan estos problemas los almacenes farmacéuticos, tal como se están pensando? No. Porque sóli significará una transferencia de riqueza entre oligopolios, es decir, las grandes cadenas convertirán muchos de sus "locales" a almacenes (lo que tendrá un gran impacto social)y entrarán al mercado grupos como Cencosud y D&S entre otros a través de su cadena de supermercados que en nada solucionarán los problemas anteriormente identificados.

Es más, habrá escacez de farmacias que poseen todo el arsenal terapéutico y es muy probable que se agrave aún más las distancias que deberá recorrer una persona para encontrar sus medicamentos, ya que los almacenes tendrán una parte limitada de ellos.

Como vemos en la figura, la apertura para contar con almacenes farmacéuticos tal como se propone, solo significará:

- Abrir la participación para otros grandes conglomerados económicos (Hambrientos de entrar al "buen negocio de los medicamentos".)
- Transformación de las actuales cadenas de farmacia en cadenas de almacenes.
- Nula solución a los problemas de precios, cobertura, y competencia.


















Quien dice que estos nuevos oligopolios que se formen no se pondrán de acuerdo de nuevo en los precios??..Quien le asegura a la Sra. Rosa que se le pondrá un almacen cerca de su casa ??..Nadie. Con la normativa que se pretende instaurar actualmente...Nadie.

Los farmacéuticos nos vemos en la obligación de esclarecer esta gran mentira que se le está "vendiendo" a la población, pero por otro lado también tenemos que ser capaces de presentar otras propuestas que sean una alternativa al actual modelo oligopolíco de las cadenas de farmacia, ampliamente cuestionados por la población.

Esta propuesta debe contener cualidades como asegurar la competencia, la cobertura, precios más bajos y la presencia profesional. También debe considerar de forma importante la participación del estado y la creación de al menos dos nuevos canales de acceso a medicamentos por parte de la población...

CONTINUARÁ...

domingo, 1 de junio de 2008

Reflexión ¿A quien defendemos?...


¿Las farmacias actuales de cadena en que se diferencian de lo que podría ser un futuro almacen farmacéutico?¿Es el farmacéutico una barrera sanitaria en el modelo actual de farmacia de cadena en Chile?. La cruzada en contra de los almacenes farmacéuticos no debe ser guiado, interpretado ni utilizado como una defensa del actual modelo de funcionamiento de la farmacia de cadena ni de la situación del medicamento en Chile. Por la sencilla razón que el funcionamiento de las farmacias de cadena se orientan cada día más a ser un almacén y el farmacéutico su administrador, por lo que el defenderlas significa decir: SI AL ALMACÉN.

Acompañado de un bombero de estación de servicio y al lado de una cajera de supermercado, aparece el farmacéutico en la publicidad aparecida en uno de los más importantes diarios de circulación nacional, a hoja completa, anunciando un descuento de medicamentos, combustibles y abarrotes de supermercados que otorga una tarjeta comercial.

Así, de mano de la publicidad se sitúa al profesional al nivel de dos servicios no profesionalizados y que solo son proveedores de una mercancía determinada; los combustibles y los abarrotes de un supermercado. En este concepto, el farmacéutico se posiciona como un simple proveedor más al nivel de los que lo acompañan en esta publicidad y su mercancía vendrían siendo entonces los medicamentos.

Algo que desnuda crudamente las expectativas que tienen sobre nosotros, buenos administradores y facilitadores del consumo de medicamentos. En este esquema el pensar en ser promotores del uso racional de medicamentos o ejercer algun rol sanitario, carece de todo sentido, porque precisamente esas acciones a la vista son contrarias a las denominadas políticas de estas empresas.

Por estos días hemos enarbolado la consigna de "No a los almacenes farmacéuticos", como una especie de defensa a que la farmacia constituye un buen escenario para la dispensación de medicamentos, pero actualmente no es así y debemos reconocerlo.

La farmacia de cadena actual solo se diferencia de un almacén, en dos cosas: se llama farmacia y la dirige un farmacéutico, sin embargo su funcionamiento, promoción, metas y posicionamiento no tienen nada de recinto sanitario y el farmacéutico por otro lado es constantemente bombardeado día a día para cumplir metas sobre medicamentos específicos, embutir ofertas y adicionales a todo a quien concurre a la farmacia y se le mide su capacidad profesional y liderazgo en medida que es capaz cumplir con lo anterior.

Por lo tanto el decir no al almacen farmacéutico debería ser una frase que tambíén debería englobar a las actuales farmacias de cadena, si es que de Salud Pública estamos hablando; partiendo de esta base,no podemos defender lo que sucede hoy en el rubro de las farmacias.

Ahora, también esta la opción de sincerarnos y quizás aceptar que este movimiento no se debe a la defensa de la salud pública, sino que sólo a la defensa de nuestros puestos de trabajo, lo que sería positivo de cierta forma por que podríamos causar una gran confusión en la ciudadanía porque en las oficinas de farmacia, ven precisamente que se hace y promueve precisamente lo contrario a lo que pregonamos.

Este "sinceramiento profesional" sería corroborado por la aceptación gremial de que pudiesen existir almacenes siempre y cuando fueran dirigidas por un farmacéutico.

En ese camino de sinceridad, quizas también sería apropiado no seguir engañando a los estudiantes y acortarles los años y trabas para recibirse, camino que no debiese ser más largo que una carrera técnica no necesariamente universitaria.

En el otro escenario, si esto de verdad se trata de un tema de salud pública nos vemos enfrentados a un camino difícil, verdaderamente dificil. Porque entonces el decir no al almacén, significa también decir no a la farmacia de cadena, y no porque no creamos lícito el que existan conglomerados empresariales como éstos, sino porque creeríamos ílícito que sus ganancias y crecimiento irracional sean sustentados gracias a la venta irracional de medicamentos que realizan día a día y con un profesional de formación universitaria que se ve obligado a cumplir con las estrategias y metas de la compañia.

Aquí las cadenas darán la pelea y no creo que esten tan dispuestas a promover políticas sanitarias, porque gracias al marco legal que tienen de funcionamiento y a la concepción nacional del medicamento como una mercancia cualquiera, lo que hacen actualmente esta amparado social y políticamente, y dentro de el sector público y privado no se consideran como recintos de esa naturaleza.

Si lo vemos objetivamente las farmacias están más cerca del sector del retail (supermercados, tiendas por departamentos, etc) que del sector sanitario (hospitales, clinicas etc), por que lo que hacen es precisamente funcionar bajo esa dirección; mientras mas televisores, zapatos y ropas se vendan, mejor.

¿Concebimos cuando vamos a cualquier recinto de retail el que haya un profesional X que nos diga: "No señora, no lleve ese televisor porque la radiación que genera podria afectarle la vista" o "Señor no lleve tantas galletas porque le pueden hacer engordar"....? Si las farmacias se identifican y definen en este sector y se mueven, promocionan y enriquecen bajo esas mismas normas, podemos ser tan ingenuos (por decirlo menos) de que la gente acepte un comentario del tipo anterior, o que los "dueños del negocio" acepten algo similar?...

Aquí el movimiento gremial debería ser capaz de generar un nuevo marco legal de funcionamiento de las farmacias y establecer un verdadero rol para los farmacéuticos basado en políticas sanitarias, como por ejemplo las que promueva la OMS. Sin embargo, eso sería sólo producto de una gran movilización y enfrentaría una gran oposición de las cadenas y también no sería de soprenderse de la población, acostumbrada y contenta con comprar culaquier medicamento que pueda en la farmacia. No sería extraño tampoco que muchos colegas se opusieran en su valida posición de estar contentos y comódos de la posición actual.

¿En que posición estamos entonces?...

- No a los almacenes, pero si a los almacenes con farmacéutico. (Defensa de los puestos de trabajo).

- No a los almacenes y no a la orientación y funcionamiento actual de las farmacias de cadena (Defensa de la Salud pública y de la profesión como tal).El camino más duro.

- Si a los almacenes.

A modo de reflexión...

martes, 27 de mayo de 2008

El gremio responde; Dr. Elmer Torres y Dr. Oscar Toro

A raíz de las impresiones que causó nuestro articulo anterior, el Presidente del Colegio de Químicos Farmacéuticos Dr. Elmer Torres y el Dr. Oscar Toro, Director Nacional Región Metropolitana, nos enviaron sus comentarios e impresiones. Algo que como editores nos pone muy contentos porque precisamente lo que buscamos en este blog no es que pensemos todos igual sino que lograr debate y generación de ideas en torno a nuestra realidad farmacéutica. Además de contar con La Farmacia Chilena como un punto de encuentro profesional.

Estimado Colega Morales :

Entiendo su preocupación por la situación de lo que hoy el Gremio debe enfrentar por la situación producida con los almacenes farmacéuticos.

Quiero poner en su conocimiento que esta directiva ha realizado las siguientes actividades por este tema en cuestión con las indicaciones que le señalo:

1.- Todas las decisiones y estrategias , se han tomado con la aprobación en El Directorio Nacional., quien representa a todos los Consejos Regionales del país y que en el caso del Consejo Regional Santiago existen 5 Directores que representan la base de los profesionales del área metropolitana.

- Dr.QF. Costanzo Bernardi
- Dr.Q.F. Oscar Toro
- Dr. Q.F. Claudio Paulos
- Dra. Q.F. Rossana Inojosa
- Dr.Q.F. Stephan Jarpa

Su inquietudes, sugerencias y aportes debe canalizarlo con su Directiva Regional de Santiago , cuyo Presidente es la colega Giovanna Benitez , quien tiene la responsabilidad de movilizar y mantener informado a los colegas de su regional. Su correo es : gbenite1@medcl.jnj.com. El Dr.Q.F. Ricardo Diaz es el Secretario del Consejo Regional , su correo es : rdiaz@farmalatina.cl. Todas las actividades que usted propone para realizar en Santiago debe canalizarlas a través del Consejo Regional.

2.-En estos casi 45 dias de este movimiento , en nuestro Colegio hemos realizado 8 reuniones Extraordinarias y Ordinarias del Directorio Nacional para fijar las acciones y estrategias , ademas de las asambleas realizadas por todos los Consejos Regionales del pais.

3.-Hoy nuestro gremio se encuentra movilizado en todo el pais y estamos trabajando en tres frentes:

-Con el Ministerio de Salud en una mesa de trabajo para derogar la circular que desregula los almacenes.

-Con la Contraloría general de la Republica, donde presentaremos una consulta.

-Con la Camara de Diputados para lograr un proyecto de acuerdo , donde hoy nos encontramos haciendo el lobby con los diputados para revertir la primera votacion.

4.-Cuando me refiero que respeten las instrucciones de la directiva nacional me refiero a que he recibido queja de algunos Diputados , que profesionales que no participan del Colegio Farmaceutico y a que nombre del Colegio, estan tomando atribuciones que no le corresponde por este medio Ej: Tratando de ignorantes a los Diputados , que son los que van a votar. No podemos publicar por Internet todas nuestras estrategias , pues como comprendera puede ser utilizado en nuestra contra .

5.- Si desea participar activamente, comuniquese con sus dirigentes del Regional Santiago , cuyo correo le he enviado, donde Ud . pueda expresar sus inquietudes. Porque Usted debe comprender que el Colegio tiene una organización y debe respetarse su funcionamiento. El Consejo Regional Santiago se encuentran organizando una Asamblea informativa para los proximos dias.

Un cordial saludo

Dr. Elmer Torres
Presidente
Colegio de Químicos Farmaceuticos de Chile

Se sumó a la respuesta del Sr. Presidente la respuesta del Dr. Oscar Toro:

Estimados Colegas:

Quisiera agregar para complementar las informaciones intercambiadas y motivar a continuar con los diálogos que construyan y no nos dividan más de lo que el modelo imperante lo ha hecho, que como instancias de participación y trabajo entre pequeños núcleos de colegas existen como en tantas otras profesiones organizadas los Capítulos Profesionales, que se pueden formar entre grupos de colegas en los diversos ámbitos del desempeño profesional por muy pequeño que pueda ser este conjunto.

Desconozco el ámbito donde se desempeña nuestro colega, pero quisiera invitarle a conocer y participar del Capítulo de Farmacéuticos que laboran en Farmacia Privada, que hoy es el sector que se ve más perjudicado frente a lo que hoy combatimos. Este capítulo también tiene un blog y desde hace ya más de un año se constituyó y debe ponerse al frente de estos temas, al menos generando opinión y participación, sin embargo los principales protagonistas no nos acompañan.

En las actuales circunstancias nuestro gremio debe estar muy unido, guste o no, el colegio de QQFF y BQ de Chile es la instancia reconocida para encabezar esta lucha y para darla debemos estar al interior de nuestra agrupación formal o no formalmente pero lealmente unidos, lo que está en juego como ya todos sabemos es la salud pública, la existencia de una profesión y el compromiso con las generaciones futuras.

Generaciones pasadas, lamentablemente frente a la visión y las conveniencias de esos momentos apoyaron la desaparición de la forma de constituir sociedades para la propiedad de las farmacias, la ley del circuito , la fijación de los precios de los medicamentos entre otras, dando así origen al actual sistema que opera en el rubro, se terminó el "libre ejercicio profesional" quedando a disposición de la "libertad de mercado" y condenando al profesional a constituirse en un competitivo administrador de un "punto de venta" para un gran consorcio farmacéutico.....

Colegas respaldemos a nuestros dirigentes, hagamos un esfuerzo por participar y unirnos fuertemente.

QF Oscar Toro Martínez.Director Nacional por A. Metropolitana

jueves, 22 de mayo de 2008

Por qué no algo más que una invitación para llenar graderias?


Últimamente, se han generado numerosos mails y otros informativos que llaman a los colegiados a participar llenando las graderias del congreso para presionar a los legisladores en torno a nuestras demandas. Estamos de acuerdo, la movilización es importante, sin embargo aun el colegio no ha dado luces importantes de integración de sus colegiados a la discusión, de hecho, hace pocos días se han tomado decisiones importantes a nivel de Directorio Nacional sin siquiera consultar a la Base. Solo se llama a "respetar" o mas bien digamos aceptar lo que un cierto grupo decide por todos. ¿Sólo existo como colegiado a la hora de hacer masa en una gradería?.

Ya es un tema que he expuesto en algunos post anteriores, pero increiblemente la situación se sigue repitiendo y es más se profundiza. A quienes estamos colegiados, el día 20 de mayo nos llego un sucinto mail con los "acuerdos" que ha tomado el directorio nacional frente al tema de los almacenes farmacéuticos y lo que vive la profesión. Me pregunté al recibir ese mail, dado lo exiguo de la información; ¿es esto un informe?¿Se me está comunicando para mi conocimiento y para que lo tome como un acuerdo conmigo?...

En verdad no se que es, solo sé que participación no tuve ninguna y que de esa forma por tanto no siento mío el acuerdo, ni tampoco que me represente...

Por otro lado, posteriormente ingresé a la página del colegio farmaceutico, y me encontre con la invitación de nuestro presidente que quiero compartir con ustedes y que a continuación agregue unos extractos que quiero comentar:

"Se solicita a todos los que verdaderamente desean que nuestro Gremio logre un resultado positivo respeten las instrucciones de nuestra Directiva"[...]

" Hoy les estoy adjuntando la documentación que respalda nuestra postura para que ayuden a entregarlas a los diputados de las diferentes regiones del país .Hay que tener presente que lo que suceda con esta 2da votación de este proyecto no es la solución definitiva, es sólo un triunfo moral y por cierto deja la base más clara en el parlamento, para un proyecto que el Colegio deberá solicitar y que modifique el Código Sanitario"

"El Jueves la Mesa Directiva se reúne con la Abogado Constitucionalista Sra. Angela Vivanco, para definir la estrategia legal, lo cual debiera ser el camino definitivo y que deberemos defender con fuerza y con recursos."


En primer lugar Sr. Presidente me gustaría decirle que deseo profundamente el éxito del gremio, tanto o más que usted, sin embargo debo disentir de usted en que mi apoyo a ese objetivo pase por "respetar las intrucciones de la directiva" ciegamente como si la orden profesional fuese un regimiento y no una instancia propositiva de participación. Al pronunciarse de esa forma, usted me ofende como colegiado, porque precisamente es un derecho inalienable el pensar distinto y quizas es eso lo que motiva mi participación porque pienso distinto de como se esta abordando la política de medicamentos en nuestro país.

Su llamado, es equivalente a que la ministra de Salud nos pidiera respetar sus intrucciones en pos de la Salud de todos los chilenos.

Agradezco que me adjunte información, de hecho es una herramienta clave para tomar decisiones el estar informado. Pero, no es nuestra postura señor presidente, porque yo no he tenido participación en el debate y muy a mi pesar y ganas de participar como colegiado, esas decisiones no han sido fruto de mi participación como parte del colegio que se supone que soy.

¿El colegio presentará un proyecto de ley para modificar el codigo sanitario? gracias por informarme, ¿se hará de la misma forma y deberemos respetar lo que se quiera presentar?...¿La presentará el colegio como orden y con participación de sus colegiados o sólo será presentada por la directiva al estilo de lo que se ha hecho?

No quiero ser injusto, se el esfuerzo que hace la directiva, pero me revelo a ser considerado como solo un elemento importante para cuando hay que hacer masa, eso no puede ser y quizas es la base de la exclusión que mantiene a tantos farmacéuticos sin colegiarse ni participar.

¿No se da cuenta la directiva que al pedir el acatar las instrucciones emanadas de la cúpula del colegio o al idear políticas que no consideran la real participación de los colegiados se está haciendo lo mismo que se supone como gremio no estamos aceptando?...

Quiero un colegio fuerte y unido, pero en el cual mi papel sea el de un colegiado consciente, informado y participativo ,no un número más de un rebaño en la gradería de un congreso defendiendo posturas que ni siquiera se si son las mías.

Para no quedarnos sólo en las críticas:

- Así como se hacen cursos de actualización sobre materias farmacéuticas, por que no hacemos un curso de actualización sobre este tema y la crisis de la profesión en el Colegio, invitando a sus colegiados y que de esos debates puedan salir propuestas y definiciones para la mesa de dialogo así como pare centrar la estrategía del colegio.

- ¿Por qué no se organizar un foro de discusión en alguna institución Universitaria donde a gran nivel profesores, autoridades y estudiantes puedan presentar posturas, pensamientos y su visión sobre el tema profesional que nos aqueja.?

- ¿Por que no realizar asambleas participativas en donde el Colegiado, aunque no vaya, sepa que esa es su instancia de participación y socialización a nivel profesional, fortaleciendo el gremio y creando mayores lazos con la orden? De esa forma crear una tradición de participación.

- ¿Por qué no someter a discusión, aprobación y socialización por parte de los colegiados las definiciones tomadas por el directorio nacional con la posibilidad de realizar aportes y modificaciones a ellas?

- Finalmente, ¿por que nó Sr. Presidente como líder electo democráticamente nos llama a la proacción y participación en vez de solamente convocarnos a seguir instrucciones y llenar sillas en ciertas graderías?. De hecho me atrevo a asegurar que si los colegiados tuvieran un nivel de involucramiento mayor y una verdadera participación que generase verdaderas propuestas "nuestras", ni siquiera tendría que convocarnos a movilizarnos sino que lo veríamos como algo propio de nuestro compromiso.

Dr. QF Juan Pablo Morales
Químico Farmacéutico
Reg. Colegio 5919

jueves, 15 de mayo de 2008

Un apetito insaciable, el triunfo del lucro sobre la protección sanitaria.


Artículo escrito por el Prof. Vergara que hace una fuerte crítica a como el lucro ha tomado un papel preponderante en la actividad farmacéutica por sobre los principios sanitarios.

Si bien fue sorpresiva la decisión del Ministerio de Salud que dejó desregulada la instalación de los Almacenes Farmacéuticos, no es éste un hecho inaudito si se observa un proceso impulsado por algunas empresas farmacéuticas productoras y comerciales que tienen por objetivo sacar los medicamentos de las farmacias y alejarlos del control y vigilancia del farmacéutico.


Por Dr. QF Hernán Vergara *

En Europa, donde la farmacia tiene una sólida connotación profesional, hace ya varios años está operando una organización llamada “Self Med” que propicia el paso de un mayor número de medicamentos de prescripción a la categoría de venta sin receta. Detrás de esta idea, que “Self Med” justifica como una forma de liberar recursos médicos para una mejor atención de problemas sanitarios de mayor gravedad, está el afán de aumentar las utilidades a través de la venta libre de los llamados medicamentos sintomáticos y de paso aprovechar que estos productos no tienen restricción publicitaria.

Con frecuencia se presenta el modelo “drugstore” de Estados Unidos como un paradigma, cuidándose mucho de reconocer que en ese país se gastan cada año millones de dólares para remediar los males que origina el uso no racional de fármacos en un sistema de consumo abierto. Muchos de los medicamentos OTC tienen una inocuidad dudosa que es motivo de reparos de parte de profesionales e investigadores del mundo de la salud.

Es el modelo neoliberal globalizado el que pretende incorporar a su dominio productos que deben ser tratados como bienes sociales y no como artículos de consumo comercial. Los que así actúan son los mismos que quieren que la gente acceda a los medicamentos en “puntos de venta” y no en “centros de salud”.

Donde se ponga el tema en observación se apreciará una fuerte arremetida de las grandes empresas farmacéuticas para modular tanto la producción como la comercialización de medicamentos en la forma más desregulada posible.

En España, por ejemplo, ha prosperado una ley de reciente dictación, la llamada “Ley de Sociedades Profesionales” a través de la cual se pretende habilitar la participación de capitales ajenos (hasta en un 25%) en la propiedad y funcionamiento de las farmacias.

Ello ocurre en un país donde a lo largo de siglos se desarrolló un modelo ideal de farmacia con la más plena satisfacción de los pacientes. Allí existe el dominio (propiedad) de la farmacia exclusivamente en manos del farmacéutico, ninguno puede ser propietario de más de un establecimiento, se respeta la distribución territorial de farmacias según necesidades sanitarias y los precios están sujetos a normas establecidas por la seguridad social.

El farmacéutico español cuenta con la máxima identificación social, respeto y reconocimiento de parte de la ciudadanía. Por eso se ha elegido el mayor bastión farmacéutico para destruirlo y con ello poner todo el mercado farmacéutico europeo bajo el control de las grandes compañías. La presión es también muy fuerte en los países nórdicos cuya conducta farmacéutica es muy similar a la de España y en otros países donde el farmacéutico es un referente imprescindible en la materia.

El movimiento en cuestión funciona en base a organizaciones obsecuentes y en muchos casos a otras manejadas directamente. Hay una fuerte movilización por la llamada Armonización Regulatoria que no es otra cosa que adecuar las normas nacionales a las dictadas por la ICH (Internacional Conference of Harmonization). Cada vez se exigen registros sanitarios más rápidos, validación universal de estudios clínicos propios y la inclusión de cláusulas de protección para sus productos en los tratados comerciales, aún poniendo en riesgo la debida atención sanitaria de los habitantes de los países signatarios de menor desarrollo.

Ha habido voces que se han levantado para paliar el efecto de estos apetitos insaciables. La OMS ha debido poner en marcha el programa de “drogas huérfanas” para asegurar el acceso a medicamentos que no tienen buenos réditos comerciales. El papa Juan Pablo II, a su vez imploró reducir los precios de los fármacos contra el SIDA.

Estas y otras intervenciones fueron obligadas por el desenfreno que quedó evidenciado, por ejemplo, en las declaraciones de un ejecutivo de un laboratorio alemán que el día de su jubilación expresó que se iba con una deuda al no poder crear fármacos para sanos. Hoy éstos ya existen.

Chile ha sido elegido como “banco de prueba” para que como “cabeza de playa“ abra otras posibilidades en los países de la región. La elección podría explicarse por el desarrollo que ha alcanzado el modelo de libre mercado en nuestro país y por el acelerado proceso de marginación de su gestión profesional que ha sufrido el farmacéutico chileno desde la desregulación de 1981.

Para nadie es un misterio que el farmacéutico está confinado a una gestión cada vez más intensa en el área administrativa y obligado por objetivos puramente lucrativos como es el cumplimiento de metas de venta. Es lo que sucede en las farmacias de cadenas donde el personal dependiente se mueve, contrariando muchas veces las órdenes del director técnico, en la búsqueda de su remuneración que la construye con una precaria renta base, sólo incrementada por las bonificaciones derivadas de las ventas y promociones.

La velocidad de rotación que el éxito comercial exige como una herramienta fundamental, impide una buena atención profesional y es la causa principal por la cual la “Atención Farmacéutica” no ha logrado aún prosperar. La llamada “integración vertical,” entendimiento ilícito entre productores y comerciantes para favorecer la venta de unos productos pactados y negar la de otros ajenos, desvirtúa gravemente la definición de farmacia, y abre paso a la intercambialidad, que mientras no tengamos bioequivalencias acreditadas, constituye un riesgo adicional.

Todo ello, desgraciadamente, al amparo de la falta de “cultura del medicamento”que observamos en Chile. La superación de este déficit cultural sería una gran barrera de protección sanitaria. La situación farmacéutica que vivimos no nos gusta y nos preocupa. Quizás debemos asumir alguna culpa, pero la venta de medicamentos en ferias, buses y almacenes de barrio, revela una falta de vigilancia sanitaria y policial. Por cierto que el panorama no es satisfactorio, pero ello no faculta decir que los almacenes farmacéuticos no agravarían la situación. La respuesta es: lo malo no faculta propiciar lo peor.

Es tan brutal la falta de respeto al medicamento que implica la decisión del Minsal, que hace pensar que en definitiva no prosperará. Nuestra movilización ha conseguido por ahora congelar la situación e instalar una mesa de diálogo Ministerio-Colegio. Estamos a la espera de alguna proposición que puede ser una “moneda de cambio” que no aceptamos: la salida de medicamentos a las “góndolas”. Los más altos tribunales de justicia, hace cuatro años, rechazaron unánimemente esa pretensión.

Con una visión optimista debemos convertir esta situación en una buena coyuntura para revindicar nuestra noble y digna profesión. Debemos cerrar filas en torno a nuestro colegio y luchar sin claudicaciones ante la adversidad y la incomprensión. Queremos un gremio unido y solidario; al mismo tiempo, pujante, altivo y presente.