domingo, 24 de mayo de 2009

Farmacia U de Chile; un león que parecía dormido comienza a despertar de la mano de sus estudiantes y académicos farmacéuticos.

La facultad de farmacia de la U de Chile hace años atrás era un sinónimo de excelencia académica en la Química y de estudiantes en su mayoría abúlicos y sumergidos en un conformismo particular. Pero de Farmacia muy poco. Hoy las cosas parecen cambiar y una nueva generación de hijos de la democracia, que exigen posturas y jornadas reflexivas en donde verdaderamente se aborden nuestras problemáticas actuales. Jornadas en donde no van empresarios, ni donde los decanos ven oportunidades de negocio con los intereses económicos detrás de las góndolas, sino que por el contrario, a través de iniciar la recopilación de antecedentes científicos y técnicos para el debate en pos de la defensa sanitaria y nuestro rol farmacéutico. A la altura y la exigencia de los principios esenciales propios y representativos de la casa de Bello.

En nuestra formación universitaria, en facultades más de Química que de Farmacia (salvo Valparaíso y la Austral), los temas farmacéuticos y la creación de espíritus críticos en torno a nuestra razón, el medicamento, parecían ser temas muy alejados y sobre los cuales no había un mayor debate. Casi parecían temas propios a las facultades de medicina y no a las de farmacia. Cosa curiosa que quizás es la razón de porqué muchos profesionales hoy en día se identifican como profesionales de la Qúimica y no como profesionales del medicamento.

Sin embargo, esto parece estar cambiando y como es costumbre histórica en nuestro país, la Universidad de Chile, vuelve a tomar su rol nacional y comienza a liderar de forma incipiente pero valorable, un movimiento que podría ser un punto de inflexión en la histórica personalidad timorata y alejada de ruidos que por años había caracterizado a las facultades de "QUÍMICA y farmacia" de nuestro país.

Un movimiento que podría dar pie para que en nuestras aulas se comience a hablar de Farmacia, de medicamentos como elemento primordial y en donde la Química se vuelva una herramienta necesaria pero no nuestro fin.

Con la participación del decano de la facultad, Luis Nuñez, algunos profesores farmacéuticos (de los poco que van quedando como tales) y los estudiantes ,se ha iniciado un proceso muy significativo, como respuesta de la academia universitaria a las exigencias de los estudiantes por respuestas más enérgicas frente a la contingencia actual.

Aún estamos muy lejos de lo que debiese ser la vocación de una facultad de farmacia, en cuanto a su quehacer sobre propuestas de políticas públicas farmacéuticas y el desarrollo de la Farmacia como la disciplina de los medicamentos, pero sin embargo es un buen paso, uno que se puede convertir en el inicio de la transformación de facultades de Química en facultades de Farmacia.

Desde esta tribuna, invito a todos los estudiantes a particpar, a querer su profesión y a iniciar procesos como éste que sin duda serán beneficiosos para nuestro país y para ellos mismos. Antes de proponer que sus facultades sean lugares para desarrollar el "retail farmacéutico y el mercado de la salud" es necesario ocuparse de desarrollar la Farmacia como nuestra disciplina y de verdaderamente ocuparse de las necesidades país.

Para que verdaderamente nos convirtamos en los profesionales del medicamento, debemos conocer cada una de sus dimensiones, ser capaces de debatirlas, de defenderlas y por que no de crear a partir de ellas nuevas políticas públicas para Chile.

Es de esperar que sean más los estudiantes que se sumen y generen movimientos de este tipo, que no sean pocos sino que cada día puedan ser más. Animo y fuerza a los hijos de Bello que si bien hoy en día no son muchos los particpantes, están sembrando el cambio de la inercia académica que hasta hoy perece dominar nuestras aulas.

Cabe señalar, que en regiones, universidades como la U de Valparaíso y la Universidad Católica del norte entre otras realizan esfuerzos por situar el tema y han estado de forma permanente movilizados, que de cierta forma ha sido un iniciador en el despertar y en el asumir la responsabilidad histórica que significa el estudiar en la Chile. Adelante muchachos, el futuro son Uds.



Elecciones en el colegio farmacéutico; la antítesis de lo que debiese ser la claridad y celeridad de un proceso eleccionario.

Ha pasado casi un mes desde que se realizaron las elecciones del colegio farmacéutico y aún no se conocen los resultados ni se han hecho públicas las etapas que se han cumplido en dicho proceso. Por otra parte, existen acusaciones de irregularidades en algunos regionales como Valparaíso y Concepción, como solicitudes de nulidad del proceso que no han sido tratadas con la atención necesaria. El Colegio debido a esta lentitud se ha visto paralizado en un momento crucial y peor aún se corre el peligro de que la lista que asuma como ganadora, lo haga con el pie izquierdo, en medio de dudas y cuestionamientos que podrían haber sido evitados.

Algo huele mal en Merced y precisamente no es una novela de Shakespeare, sino que un proceso eleccionario que no ha sido del todo claro ni expedito como la urgencia de los tiempos y la necesidad de las confianzas lo amerita. Y es que ya ha pasado casi más de un mes desde que se relizaron la elecciones y en los tiempos actuales de tecnologías de información, cuesta un poco imaginar una razón lógica de la demora.

Se suma a lo anterior afirmaciones que dan cuenta de revisiones de padrones electorales de algunas delegaciones regionales a las cuales se les acusa de mala inscripción de votantes, intervensionismo, de un desorden generalizado en sus padrones y de pagos no realizados, que entre otros sucesos no hacen más que empañar un proceso que debiese haber sido un ejempo de participación colegiada.

No tengo certeza de la veracidad de aquellas acusaciones y considerando el debido proceso, debo quitarle seriedad, en medida a que aquellas personas que se han acercado a este medio para dar cuenta de ellas, ante la solicitud de hacerlo con nombre y apellido no se tuvo más noticia de ellos.

Pero la pregunta es otra y se relaciona con que a medida que hacemos los procesos entre cuatro paredes, no utilizando los medios de comunicación hacia los colegiados se da pié precisamente para este tipo de suspicacias y rumores que finalmente pueden empañar con o sin razón (eso no lo sabemos) todas las actividades que supuestamente debisen ser abiertas a la comunidad colegiada. Todos estos rumores hubiesen sido evitados con un proceso claro y que hubiese comunicado a los colegiados precisamente las acciones de revisión de padrones u otras que hayan sido necesarias en pos de legitimizar este proceso, incluso de aquellas solicitudes realizadas por colegiados para anular el proceso.

El problema mayor es que se corre el peligro de que la proxima directiva que asuma, lo haga rodeada de dudas que pueden dar pie a que ésta lo haga sin la importante cuota de confianza necesaria, sobre todo en estos momentos en donde enfrentamos la salida de medicamentos en góndolas y la posible ampliación de los medicamentos de venta directa con las lógicas repercusiones sociales y profesionales que ello conlleva.

Un caso particular, personalmente realicé mi postulación para director nacional por Santiago y hasta el dia de hoy, despúes de realizadas las elecciones, nadie se ha dignado siquiera a responder el porqué no salí incluido en la papeleta. Esos no son los procesos transparentes ni eficientes propios de una elección.

En cuanto las formas de operar de la orden gremial sigan así, no es de extrañarse de la falta de confianzas de quienes no se colegian y de quienes siendo colegiados no participan, porque finalmente las instancias pareciesen solo existir para unos pocos afortunados dentro de los cuales, la mayoría pareciésemos estar excluidos.